Lectura recomendada: “Manual para la vida feliz” de Epicteto

He estado en las últimas semanas leyendo varios libros recientes y muy interesantes sobre “estoicismo moderno” (destacando especialmente A Guide to the Good Life: The Ancient Art of Stoic Joy de William Braxton) pero desgraciadamente ninguno tiene aún, que yo sepa, traducción al castellano. A raíz de ellos y de la profundización en el estoicismo (una corriente filosófica de gran relevancia en la Antigüedad y destacados seguidores en otras épocas -Montaigne, Erasmo, Pascal…- muy poco difundida en la actualidad –muy probablemente porque muchos de sus valores y caminos sean completamente diferentes, e incluso contrarios, a los de la sociedad de consumo en que vivimos– pero que está en la base, por ejemplo, de muchas de las más avanzadas técnicas psicológicas modernas como la REBT o la CBT) he vuelto también a textos clásicos del estoicismo y además de los ya conocidos por mi y super recomendables Meditaciones de Marco Aurelio y las Cartas a Lucilio de Séneca me he encontrado con el Manual o Enquiridión de Epícteto que es una pequeña joya del pensamiento estoico y universal.

He tenido la suerte de acercarme al texto en la versión trabajada por Pierre Hadot, uno de los grandes especialistas en filosofía antigua y del que quizá hablé en otra ocasión porque tiene muchos libros valiosos, publicado por Errata naturae bajo el título Manual para la vida Feliz  pero es un libro que puede leerse (en otras traducciones) completamente gratis de forma legal en muchos rincones de Internet. Os recomiendo que al menos le echéis un vistazo, porque además es un texto bastante breve que se puede recorrer en menos de una hora, podéis leerlo por ejemplo en línea haciendo clic aquí 

O descargarlo en PDF en una edición razonable haciendo clic aquí 

Me parece que como con otros textos filosóficos lo mejor es que uno se acerque a ellos y extraiga sus propias conclusiones (si es con una edición además “comentada” como la de Hadot por alguien que puede hacer de buen guía, mucho mejor aún para entender bien estos principios en su justo contexto o si no recomiendo leer algún introducción al estoicismo,   -por ejemplo, en castellano, en libros de Hadot como ¿Qué es la filosofía antigua?– en especial a su ética que es lo que tiene más valor en nuestro tiempo puesto que la física y la lógica, las otras dos patas del estoicismo primigenio, han quedado relegadas por el desarrollo de la ciencia-) Sólo puedo, pues, recoger aquí algunas de las ideas que me han parecido especialmente interesantes del “manual”, aunque pueden resultar extrañas y “difíciles de procesar” para nuestras mentalidades actuales forjadas en el individualismo, el hedonismo y la sociedad de consumo:

 

En cuanto a todas las cosas que existen en el mundo, unas dependen de nosotros, otras no dependen de nosotros. (…) Recuerda pues que, si tu crees libres, a las cosas por naturaleza esclavas, y propias, a las que dependen de otro; encontrarás obstáculos a cada paso, estarás afligido, alterado, e increparas a Dios y a los Hombres. En cambio si tu tienes, a lo que te pertenece, como propio y, a lo ajeno como de otro; nunca, nadie, te forzará a hacer lo que no quieres ni te impedirá hacer lo que quieres. No increparás a nadie, ni acusarás a persona alguna; no harás ni la más pequeña cosa, que no desees; nadie, entonces, te hará mal alguno, y no tendrás enemigos, pues nada aceptarás que te sea perjudicial.

(Sólo hay un camino a la felicidad y ese es dejar de preocuparse de las cosas que están más allá del poder de nuestra voluntad)

 

Lo que turba a los hombres no son las cosas, sino las opiniones que de ellas se hacen. Por ejemplo, la muerte no es algo terrible, pues, si lo fuera, a Sócrates le hubiera parecido terrible ; por el contrario lo terrible es la opinión de que la muerte sea terrible. Por lo que, cuando estamos contrariados, turbados o tristes, no acusemos a los otros sino a nosotros mismos, es decir, a nuestras opiniones.

Acusar a los otros por nuestros fracasos es de ignorantes; no acusar más que a sí mismo es de hombres que comienzan a instruirse; y no acusar ni a sí mismo ni a los otros, es de un hombre ya instruido.

 

No pidas que las cosas lleguen como tú las deseas, sino deséalas tal como lleguen, y prosperarás siempre.

 

Nunca digas respecto a nada “Lo he perdido”, sino “Lo he devuelto”. ¿Ha muerto tu hijo? Lo has devuelto. ¿Ha muerto tu mujer? La has devuelto. ¿Te han robado la tierra? También esto has restituido. “Pero, aquel que la ha tomado es un malvado” ¿Y a ti, que te importan las manos por las cuales aquel que te la ha dado ha querido retirártela? Mientras Él te la deje, úsala como algo que no te pertenece, como los turistas disfrutan los hoteles.

 

Si quieres que tus hijos y tu mujer y tus amigos vivan siempre, estas loco; pues quieres que las cosas que no dependen de ti, dependan, y que lo ajeno, sea tuyo. Igual si quieres que tu empleado no cometa falta alguna, estás loco; pues esto significaría que el mal moral no sea mal moral sino algo diferente.

Si quieres no frustrar tus deseos, tu puedes: sólo desear lo que depende de ti.

El único Amo es el deseo. El verdadero amo de cada uno de nosotros es aquel que tiene el poder de darnos o no, quitarnos o no, lo que deseamos o no. Todo hombre entonces, que quiere ser libre, no desea y no rechaza nada que dependa de otros, de lo contrario, necesariamente será esclavo.

 

Recuerda que debes conducirte en la vida como en un banquete. ¿Un plato ha llegado hasta ti? Extiende tu mano sin ambición, tómalo con modestia. ¿Se aleja? No lo retengas. ¿No ha llegado aún? No lances desde lejos tu deseo, sino que espera a que el plato esté a tu lado. Pórtate así con los amigos, con una mujer, con los cargos y las dignidades, con las riquezas, y serás digno de ser admitido en la mesa de los dioses. Y si sólo tomas lo que se te ofrece, y sabes contentarte con lo poco que es necesario sin ceder a la envidia, entonces no sólo serás convidado por los dioses sino su igual, y reinarás con ellos.

 
Y cómo bonus final, el “Manual” de Epicteto muy bien narrado en audiolibro:
 

Tres consejos de novato para comprar tu primera vivienda

Este post está pendiente desde hace unos meses pero la carga de trabajo y también los trámites posteriores relacionados con el asunto del propio post (papeleo posterior, contratacción de suministros, muebles, lámparas, estores…) han hecho que tuviera muy poca disponibilidad horaria para ello en los últimos tiempos.

Antes de empezar, me gustaría resaltar que lo que quiero transmitir son experiencias personales y “consejos de novato” –seguro que una persona que haya comprado muchos pisos o se dedique profesionalmente a esto tiene un conocimiento infinitamente superior (conocimiento que por mi experiencia los profesionales apenas comparten con los “mortales”)– basados en el proceso (casi traumático) de comprar la primera vivienda.

La compra de un piso es una de las decisiones más importantes a nivel económico que llevan a cabo la mayor parte de las personas a lo largo de su vida, esto lo hace de por sí ya bastante estresante y complejo, pero en mi caso además me he encontrado con una falta de información casi absoluta que es lo que motiva principalmente estas líneas. Para alguien acostumbrado a leer decenas de reseñas, ver horas de videos y consultar con varias personas antes de comprar un cacharro tecnológico de unos cientos de euros como puede ser un móvil, una tablet o una cámara de fotos, la absoluta falta de datos sobre la compra de vivienda me ha resultado mortificante. Esto se debe fundamentalmente a que los pisos no son un mercado “estandarizado”, no se pueden comparar como un LG G6, un One Plus 5 y un Xiaomi Mi 6 (probablemente uno de los tres será en el futuro mi próximo teléfono si me animo a renovarlo este año) sino que cada uno es completamente diferente, además el mercado es tremendamente opaco y segmentado ya que cada inmobiliaria sólo trabaja una parte muy pequeña de los pisos disponibles y quiere venderte uno de esos, no lo mejor para ti en conjunto… con el tema añadido de que su comisión de venta varía en función del precio… lo que no ayuda tampoco a que puedas confiar imparcialmente en su criterio… en definitiva, sin entrar a valorar en profundidad este mercado tan complejo e imperfecto, a alguien como yo, acostumbrado a parámetros de mercados de competencia casi perfecta con productos estandarizados y con casi infinita información disponible, la experiencia le parecía, teniendo en cuenta además el nivel de desembolso que implica, una tortura en lugar de una oportunidad de aprendizaje y disfrute. A partir de aquí van los tres consejos muy personales para tratar de procesar lo mejor posible esta situación.

1. Infórmate

Es mucho más difícil que en otros sectores porque hay muy poca información, los posibles vendedores ocultan buena parte de ella, los portales inmobiliarios listan miles de pisos que potencialmente no tienes tiempo de ver, no hay transparencia en los precios finales ni en la comparación objetiva de lugares… En fin, que es algo realmente complejo, aún así tras leer unos cuantos libros, visitar cientos de webs y pedir opinión a gente que sabe te puedo comentar algunas referencias interesantes que mencionan aspectos que muy probablemente ni siquiera se me hubieran pasado por la cabeza, ni creo que a la mayor parte de los mortales, antes de elegir un piso.

Si tuviera que hacer un resumen personal muy breve sería, prima las características que no se pueden cambiar sobre aquellas que son alterables, en especial la ubicación espacial en la ciudad y el espacio disponible. Todo lo demás es relativamente fácil de solucionar con el suficiente dinero, pero no podrás mover tu piso de zona ni podrás ampliarlo, luego estos son factores imprescindibles que conforman una balanza que es difícil poner en equilibrio porque el coste aumenta exponencialmente en algunas zonas y eso suele limitar, según el presupuesto, la disponibilidad de metros cuadrados.

A partir de esos dos conceptos ultra básicos, hay mucha más información relevante que te invito a conocer en los enlaces que he seleccionado a continuación:

– Y por empezar por algo original un programa que hicieron (en parte a raíz de una petición que les dejé en la web de la propia radio) en Radio Oeste dedicado a la compra de vivienda:

https://zoes.es/2017/03/22/que-debemos-tener-en-cuenta-a-la-hora-de-comprar-una-vivienda/

El post más completo que encontré sobre compra de viviendas, aunque algunas cosas no se aplican a España, destacaría en especial el listado de preguntas que uno debe hacer:

http://www.moneysavingexpert.com/mortgages/house-buying-guide

Respuestas en Quora sobre la cuestión y que pueden resultar reveladoras:

https://www.quora.com/What-are-the-first-steps-and-the-top-five-or-ten-things-you-need-to-get-together-before-setting-off-to-buy-your-first-home

Y para aquellos que quieran tener una información más general de contexto (aunque los libros ya tienen unos años) creo que es interesante al menos echarles un vistazo a los dos siguientes:

– La verdad sobre el mercado inmobiliario español de Borja Mateo

– Como comprar y vender viviendas en España de Juan Miguel Dominguez

2. Ten paciencia

Después de informarse lo mejor posible y preparar un breve estudio sobre nuestras necesidades es necesario actuar con paciencia e ir conociendo lo mejor posible la oferta disponible.

Pero la cuestión de la paciencia llega a cuotas insospechadas cuando te das cuenta de que hay cuestiones “técnicas o legales” que ni siquiera los profesionales parecen tener del todo claras y que el mundo del “derecho” está lleno de matices que parecen pensados para complicar la vida a los ciudadanos y no al contrario. Ha llegado a darse el caso, valga como ejemplo, de que para realizar un trámite la señora notaria (encantadora en el trato y en la atención), al estar casi totalmente segura de que era válido pero no querer “comprometerse” por malas experiencias anteriores, me haya pedido ir a preguntar antes en persona a Hacienda de la Junta de Castilla y León si era correcto. Una vez allí y tras consultar el funcionario con un superior me contesta que es todo correcto, al día siguiente se formaliza en la notaría y aún así al llevar los documentos posteriormente a la Junta el primer funcionario que los recibe, diferente al de la vez anterior, no lo ve del todo claro por un tema de forma… y tengo que estar casi un par de horas esperando a que otro superior lo revise y le de finalmente el ok diciéndome que por él no hay ninguna duda y que está todo correcto. Si en ocasiones, intentando uno hacer siempre las cosas bien, ni siquiera las personas que saben tiene bien claras este tipo de cosas… a uno no le queda más que tener paciencia, mucha paciencia.

3. Aproximación mental adecuada

Debido a lo ya comentado sobre el mercado tan escasamente transparente es completamente imposible que encuentres el mejor piso para tus necesidades al mejor precio y estando al cien por ciento seguro de que es más barato que otros (que muy probablemente no conoces ni que se encuentran en ese momento en el mercado) Es por ello que es clave que una vez que, informado, tomas la decisión (en la que sin duda van a entrar en juego factores “emocionales” que suelen ser los que hacen que sumados a los plenamente objetivos optemos por una u otra opción) seas consecuente con ella y entiendas que has tomado la mejor decisión posible con la información de la que disponías en ese momento. Es muy posible que dos meses después veas algo que “a priori”, porque luego hay que mirar las cosas con detalle, sea “mejor” o que quizá si hubieras esperado o negociado más pudieras haber bajado algo el precio del piso (probablemente es algo factible en mi caso personal) Pero si la vivienda cumple con los requisitos que habías establecido y no has realizado una locura de compra desinformada, es importante que te comprometas con ella y aún entendiendo que siempre es posible algo mejor, que la decisión es correcta y que ahora lo que toca es disfrutar de la propiedad tras el arduo proceso de compra.

Lectura recomendada: Homo Deus, Yuval Noah Harari

Homo Deus, junto al también muy recomendable libro anterior de Yuval Noah Harari, Sapiens, del que puede considerarse una continuación, es un ensayo de obligada lectura (Bill Gates lo sitúa entre los cinco libros que había que leer este verano, de igual forma que el pasado recomendó Sapiens) que nos confronta con algunas de las principales perspectivas del futuro inmediato de la humanidad.

Si Sapiens abordaba, de una forma original y sugestiva, la historia de la humanidad y nuestra evolución (con la provocativa e interesante idea central de que los humanos vivieron mucho peor durante milenios y hasta hace apenas un par de siglos por “culpa” de la revolución agrícola) , Homo Deus aborda una breve historia prospectiva del mañana indagando fundamentalmente en tres grandes corrientes que el hombre está abordando de forma intensa cara a lograr una maximización de su capacidad en esos tres ámbitos en las próximas décadas: la salud –con el acercamiento progresivo a la inmortalidad– la felicidad y el poder (la construcción última del estatus de Homo Deus)

La primera parte del libro hace un acercamiento más optimista (y que en general comparto más) a todos los desarrollos que se están iniciando en esta nueva agenda de la humanidad que pretende superar la enfermedad, hacernos felices y darnos un nuevo poder y “sentido” mientras que la segunda analiza “el reverso tenebroso” de muchos de estos postulados que  podrían llegar a cuestionar los principios actuales del humanismo liberal que rigen nuestro mundo ante el auge de un posthumanismo evolucionista científico o incluso de una nueva “religión de los datos y los algoritmos”. Estas preguntas “éticas” de la parte final tienen sin duda una gran relevancia por cuanto la historia en las próximas décadas nos va a hacer volver a plantearnos ¿Qué es un ser humano? y su, hasta ahora indiscutido, rol de medida de todas las cosas.

En definitiva, un libro muy recomendable lleno de ideas provocadoras, de conceptos fascinantes y que plantea más preguntas que respuestas, como las tres con las que el autor cierra el libro:

¿Son en verdad los organismos sólo algoritmos y es en verdad la vida solo procesamiento de datos?

¿Qué es más valioso: la inteligencia o la conciencia?

¿Qué le ocurrirá a la sociedad, a la política y a la vida cotidiana cuando algoritmos no conscientes pero muy inteligentes nos conozcan mejor que nosotros mismos?

Tres lecturas recomendadas para el verano

Acabo de darme cuenta de que hace más de cuatro meses que no me acerco por estas páginas… la verdad es que 2017 ha comenzado con mucho trabajo y con un cambio importante que ha consumido la mayor parte de mi vida en el último semestre, la compra de un piso y todo lo que rodea (búsqueda, trámites, mudanza, planificación, organización del nuevo despacho…) –espero poder hacer un post monográfico sobre el complejo proceso de compra de un piso pronto–, aún así he ido sacando algunos ratos para leer muy buenos libros en los últimos meses y aquí os comparto una breve lista por si alguien desea sugerencias para pasar el verano en compañía de una sugestiva lectura.

 

1- “Amundsen – Scott:  Duelo en la Antártida”,  Javier Cacho.

El primero que recomiendo es el último que he terminado. Además de que leer en verano sobre la Antártida sin duda refresca la mente lo cierto es que es un libro apasionante que se lee como la mejor novela de aventuras y que narra una historia ya mítica, la carrera entre Amundsen y Scott para ser el primer hombre en pisar el Polo Sur geográfico. Tuve la suerte de estar hace unas semanas en Letras Corsarias en la presentación de otro libro, aún pendiente de lectura, del mismo autor sobre Shackleton y si ya la charla de Javier Cacho, un eminente científico experto en la Antártida que ha pasado en el continente largas temporadas, me pareció muy amena e interesante debo decir que su primer libro sobre exploradores polares me parece sencillamente maravilloso. Si te interesan mínimamente estos temas o quieres disfrutar de una gran aventura este verano, no te lo pierdas.

 

2. Mira por dónde, autobiografía razonada, Fernando Savater.

Este libro tiene ya más de una década y lo encontré por casualidad en la feria del libro antiguo y de ocasión en octubre pasado y aún no había tenido oportunidad de leerlo. Partimos, aclaro como “disclaimer” de la base de que soy bastante amigo del genero biográfico (y autobiográfico), la última leída, la de Bruce Springsteen, me pareció también francamente interesante aunque corresponde a un modelo muy diferente, más narrativo y menos elaborado, al de Savater. Dicho esto, me parece un libro muy notable ya que entre sus páginas el filósofo, aunque él preferiría seguramente la etiqueta de “escritor”, no se limita a hacernos un relato de hechos, situaciones y personas (cuestión que aborda en mi humilde opinión de manera especialmente emotiva) sino que traslada sus pensamientos y su forma de disfrutar el camino a esa narración retrospectiva de su experiencia. Una lectura recomendable para disfrutar de ese camino existencial y de paso reflexionar sobre la propia vida. Mención especial para el enorme amor, que comparto, de Savater por los libros y los cómics que me ha devuelto a la memoria “momentos estelares de la infancia” dichosos en compañía de esos buenos amigos de papel llenos de páginas por disfrutar.

 

3. Pensar rápido, pensar despacio. Daniel Kahneman.

Si en el caso anterior pasaron meses hasta que me puse con la lectura del libro de Savater, en este caso este texto maravilloso, profundo y un poco intimidatorio por el título, la temática y el volumen, ha tenido que esperar varios años para lograr hacerse un hueco de salida en la, nutrida y casi siempre llena de buenos títulos, pila de pendientes.

No es un libro sencillo, no es una novela, ni un libro divertido, aunque se lee con cierta facilidad porque está escrito con gran claridad y pensando en el público general y no en especialistas, pero es un libro imprescindible que debería leer cualquier persona que habite nuestro planeta para que pueda conocer algo más sobre el funcionamiento de su cerebro y sus pensamientos y para no cometer, o al menos ser consciente de ello –que es un objetivo mucho más realista– tantos errores “pensando”.  Un título indispensable –que por suerte se convirtió en un best seller mundial pese a la disciplina que aborda– que reúne las investigaciones del premio Nobel Daniel Kahneman durante toda su larga carrera y que nos enseña a no creernos tan listos, a tratar de utilizar mejor nuestro cerebro eliminando todo tipo de prejuicios y trampas mentales de las que ni siquiera somos remotamente conscientes y también, quizá sobre todo, a entender cómo funcionan esos procesos naturales de pensamiento y a comprender nuestra falibilidad, a vivir con ella y a tratar de aprender de la misma.

Lectura recomendada: “Ready Player One” de Ernest Cline

Hacía mucho tiempo que no devoraba un libro con tanta voracidad. Ready Player One es una obra relativamente sencilla, con algunas cuestiones de desarrollo narrativo que me han recordado a Harry Potter, que ofrece una lectura agradable y absorbente y que para dos públicos específicos plantea unos niveles de lectura adicionales especialmente disfrutables: aquellos nacidos (o más bien crecidos) en la década de 1980 y aquellos “geeks” “nerds”, “frikis”… de los videojuegos, los juegos de rol, las películas, series y relatos de ciencia ficción…  Si como es el caso uno forma parte de ambos colectivos especiales lo que es una novela entretenida y con ritmo pasa a ser una maravilla que he leído en tan sólo tres días, pese a tener gran cantidad de trabajo, y que te transporta de nuevo a la niñez y a la adolescencia y te hace soñar con Oasis y te convierte en uno más en la búsqueda épica que construye el relato.

portada ready player one

He leído muchas obras interesantes y recomendables en los últimos meses, algunas bastante más profundas, como el breve Montaigne de Stefan Zweig, o la poderosa autobiografía de Bruce Springsteen, pero ninguna me ha procurado, quizá por ser el lector preciso para esta novela, un entusiasmo gozoso tan maravilloso como Ready Player One. Esperemos que la película de Spielberg basada en esta historia sea al menos la mitad de buena que la obra original.