Gracias 2018

En la “rueda hedónica” en la que vivimos subidos no nos da tiempo para disfrutar de una satisfacción cuando ya estamos buscando ávidamente la siguiente y más en esta sociedad de consumo en la que, incluso aquellos que creemos tener algo más de conciencia que la media, nos vemos envueltos en una espiral del 11/11, Blackfriday, Cibermonday, compras de Navidad, regalos de Reyes… es por ello que, tal y como recomendaban muchos sabios filósofos de la antigüedad, es necesario detenerse y dar gracias por todas aquellas cosas que tenemos y por las experiencias que disfrutamos que si hace años eran una fuente de anhelo y persecución continuas hoy las damos por supuestas sin valorarlas apenas.

Es por ello que me parece muy aconsejable detenerme en este último día de 2018 y realizar una somera lista de todo lo que he podido disfrutar en este año que no calificaría como un año “especial” pero que sí que me ha dado, como a vosotros lectores si sois capaces de cambiar el foco e iluminarlas, numerosas satisfacciones en múltiples campos:

  • En primer lugar, por su relevancia inconmensurable, aunque no resalte ninguno en concreto, todos esos buenos momentos pasados con familiares, amigos y colegas que sin duda hacen esta breve experiencia de paso por el planeta Tierra mucho más plena y agradable.
  • Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida” parece que decía Confucio. Pues yo creo que soy uno de esos afortunados –aunque los días que hay que hacer informes mensuales igual no me lo parece 😉 — que ama y disfruta su trabajo. Algo, sin duda, maravilloso y que en parte creo que se debe a mi capacidad de adaptación y de aprendizaje y de ver las cosas buenas e interesantes en cualquier situación. Sin duda, tanto al trabajo y a los excelentes compañeros que me acompañan en los proyectos como a esa capacidad para disfrutar con él a lo largo de 2018 y de todo tiempo debo darles las gracias.
  • Un momento sin duda muy especial de este 2018 fue la publicación del primer libro escrito por mi hermano, Juan José, Hasta que la noche nos alcance. Fue sin duda un hito por el que dar gracias además el poder estar en varias de sus presentaciones y poder echarle una pequeña mano en ese proyecto tan hermoso. También fue muy especial poder verle, aunque lejos de casa, convertido en segundo entrenador de un club de baloncesto profesional con 50 años a sus espaldas como es el CB Clavijo de Logroño y más al lado de un gran entrenador, con muchísimas medallas en mundiales, europeos y Juegos Olímpicos con la selección española, como Jenaro Díaz del que poder aprender.
  • Este 2018 se ha dado un acontecimiento singular que me ha llenado de “orgullo y satisfacción”. Tras más de una década larga he logrado volver a jugar al rol con un grupo de amigos y que, en este caso, explorarán bajo mi dirección los secretos de La mina perdida de Phandelver. Y aunque es sumamente difícil por “la vida moderna” y sus condicionantes juntarse con la facilidad de la adolescencia y la primera juventud para disfrutar interpretando a héroes en mundos de fantasía y a veces es causa de frustraciones el no poder vencer los impedimentos de la cruel rutina, debo dar gracias a mis jugadores, autodenominados “Compañía de aventureros del Tormes”, por haber vuelto a conectar con una época de felicidad inmensa que estaba cerrada bajo llave en mi memoria.
  • Hay mucho hobbies y aficiones que me han proporcionado momentos únicos este 2018 y con total seguridad se me olvidarán muchos, pero ha habido numerosos momentos mágicos, listaré a continuación sólo alguno de los que recuerdo:
    • En el ámbito del deporte: el Real Madrid, otra vez campeón de Europa y además de fútbol y de baloncesto. Volver a ver a Nadal ganar en Paris, el increíble mundial de ciclismo de Alejandro Valverde, otra Ryder Cup para Europa, disfrutar de Stephen Curry y Kevin Durant en las finales de la NBA, ver a Ronnie O´Sullivan convertirse indiscutiblemente en la mayor leyenda del Snooker…
    • En la lectura, compañera de vida perenne, muchísimos libros y cómics disfrutables y algunos para el recuerdo. Por destacar sólo unos pocos, uno de los últimos que me llegó bien adentro, el maravilloso libro de Kareem Abdul Jabbar dedicado a su entrenador (elegido el mejor de la historia de todos los deportes en EEUU) y amigo John Wooden: Coach Wooden and Me: Our 50-Year Friendship On and Off the Court, y otra obra profunda y reveladora La filosofía como forma de vida de Pierre Hadot. En Cómics, sin duda lo que más me ha gustado de lo leído este año, las obras de Ed Brubaker y Sean Phillips: The Fade Out y Criminals.
    • En Música no he tenido grandes descubrimientos pero he disfrutado mucho de música clásica y bandas sonoras con las que acompañar mis horas de trabajo y lectura y también de la aplicación Focus at Will, muy recomendable para mejorar la concentración cuando tienes que enfrascarte en alguna tarea compleja. Sí he podido gozar también, como novedad de 2018, de múltiples podcast, especialmente sobre cómics y juegos de rol que me han enseñado muchas cosas y me han guiado hacía obras interesantes que disfrutar posteriormente.
    • En el cine y la ficción audiovisual no ha sido un año en el que haya visto demasiadas obras, algo a corregir, por dedicar más tiempo a otras cuestiones pero sin duda debo dar las gracias por lo bien que lo he pasado viendo recientemente con la familia Campeones o por ese sabor épico de Infinity War o la gran última temporada de Daredevil.
    • En los videojuegos ha ocurrido lo mismo que en el cine, he tenido menos tiempo y dedicación, pero hay sin duda tres enormes juegazos que guardaré en mi memoria por mucho tiempo, porque sin duda trascienden lo que entendemos por entretenimiento y van mucho más allá: Persona 5 que disfruté en los primeros meses del año, Zelda Breath of The Wild que me acompañó durante el verano y que justifica plenamente por su magnificencia la compra de una Nintendo Switch y hace apenas unas semanas Read Dead Redemption 2, un juego cuyas sensaciones únicas aún estoy saboreando. No cabe duda de que en el ámbito del entretenimiento electrónico estamos en una época maravillosa para disfrutar de obras adultas y plenas. Y, por último, también a partir de esta categoría debo decir que hace apenas una semana que he probado la Realidad Virtual con las Playstation VR y sin duda es algo por lo que dar gracias y una auténtica revolución que está aún en pañales pero que con seguridad puede trasformar, esperemos que para bien, muchos de los campos actuales de nuestra vida como la educación, el trabajo, el ocio… uno no puede sino soñar con esas increíbles holocubiertas de Star Trek y cómo sería volver por ejemplo a la antigüedad en VR y visitar Alejandría, Atenas o Roma en sus épocas de esplendor con plena inmersión en la experiencia.

En definitiva muchas pequeñas cosas que hacen que valga la pena vivir y se unen a cuestiones cotidianas que antes deseabas y que ahora tienes y das por sentado (como un despacho amplio y bien equipado para trabajar, un gimnasio a menos de 5 minutos de casa al que puedes ir fácilmente casi a diario, un nuevo monitor con HDR, un frigorífico más grande y un horno plenamente funcional 😉 ) y que conviene recordar que disfrutas cada día junto a cuestiones mucho más profundas como el amor de una familia, buena salud, la amistad de muchos buenos compañeros de viaje, una ciudad Patrimonio de la Humanidad por la que pasear, la sabiduría milenaria que te trasladan los libros, la increíble naturaleza que nos rodea… para adentrarse en el 2019 con serenidad y poder seguir ese hermoso y sabio ideal del que hablaba Marco Aurelio en sus Meditaciones “Vivir sin perseguir ni huir”

Por todo ello (y porque algunos de vosotros habréis incluso llegado a leer hasta aquí) ¡GRACIAS!

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