35 años, 35 frases

En vísperas de mi trigésimo quinto cumpleaños y aprovechando el periodo estival he estado buceando en mis viejas libretas y en carpetas de Evernote para recopilar 35 frases célebres que me han parecido en algún momento y por distintos motivos especialmente relevantes.

Una pequeña guía de vida hecha con la sabiduría condensada de gigantes del pensamiento a cuyos hombros tratamos de ir haciendo camino:

 

  • “Solum certum nihil esse certi” (Solo una cosa es segura, que nada es seguro) – Plinio

 

  • “Lo único permanente es el cambio” – Heráclito

 

  • “Si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano.” – Martin Luther King

 

  • “Siempre queda la fragancia en la mano del que reparte rosas.” – Tagore

 

  • “Daría todo lo que sé por la mitad de lo que ignoro.” – Descartes

 

  • “No sigas las huellas de los antiguos, busca lo que ellos buscaron.” – Benedetti

 

  • “Si no quieres ser desgraciado trata a las catástrofes como a molestias, pero de ninguna manera a las molestias como a catástrofes.” – André Maurois

 

  • Dalai Lama, “¿Qué le sorprende más de la humanidad?” Él respondió… “Los hombres, porque pierden la salud para ganar dinero, después pierden el dinero para recuperar la salud. Y por pensar ansiosamente en el futuro no disfrutan el presente, por lo que no viven ni el presente ni el futuro.Y viven como si no tuviesen que morir nunca … Y mueren como si nunca hubieran vivido.”

 

  • “Hay muchos tipos de conocimiento, pero hay uno más importante que los demás; el conocimiento de cómo hay que vivir, y este conocimiento, casi siempre, se menosprecia.” – Tolstoi

 

  • “Ningún pesimista ha descubierto nunca el secreto de las estrellas, o navegado hacia una tierra sin descubrir, o abierto una nueva esperanza en el corazón humano” – Helen Keller

 

  • “¿Me preguntas por qué compro arroz y flores?  Compro arroz para vivir y flores para tener algo por lo que vivir.” – Confucio

 

  • “El que busca la salida no ha entendido el laberinto.” – Bergamín

 

  • “Vivir es transitar desde el casi todo es verdad al casi todo es mentira” – Jorge Wasenberg

 

  • “No importa. Prueba de nuevo, falla de nuevo, falla mejor.” – Samuel Beckett

 

  • “La inteligencia fracasa cuando se equivoca en la elección de marco. El marco de superior jerarquía para el individuo es su felicidad. Es un fracaso de la inteligencia aquello que le aparte o le impida conseguir la felicidad.” – José Antonio Marina

 

  • “Éxito es la habilidad de ir de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo.” – Churchill

 

  • “Tu debes ser el cambio que quieres ver en el mundo.” – Gandhi

 

  • “Señor, dame valor para cambiar las cosas que puedo cambiar, paciencia para aceptar las que no puedo cambiar y sabiduría para reconocer la diferencia” – Reinhold Niebuhr

 

  • “Cuando la tierra era un recurso escaso las naciones peleaban por ella. Lo mismo está pasando ahora por la gente con talento.” – Stan Davis y Christopher Meyer

 

  • “Tu trabajo va a llenar gran parte de tu vida, y la única forma de estar realmente satisfecho con él es hacer lo que creas que es un gran trabajo. Y la única manera de hacer un trabajo genial es amar lo que haces. Si no lo has encontrado, sigue buscando. No te detengas. Al igual que con todos los asuntos del corazón, lo sabrás cuando lo encuentres. Y, como cualquier gran relación, sólo se pondrá mejor y mejor, conforme los años pasen. Así que sigue buscando hasta que lo encuentres. No te detengas.” – Steve Jobs

 

  • “En la fábrica producimos cosméticos; en la tienda, vendemos esperanza”  – Charles Revlon

 

  • “La gente no compra taladros de seis milímetros; compra agujeros de seis milímetros” –  Theodore Levitt

 

  • “El trabajo del maestro no consiste tanto en enseñar todo lo aprendible como en producir en el alumno amor y estima por el conocimiento” – Locke

 

  • “En todos los asuntos es muy saludable poner, de vez en cuando, un signo de interrogación en aquello que siempre hemos dado por sentado”, – Bertrand Russell

 

  • A Juan XIII en una ocasión le preguntaron, por qué tenía tantos amigos y respondió: “En las personas hay muchas cosas buenas y algunas cosas malas. A mi me gusta fijarme en las buenas, por eso tengo tantos amigos”.

 

  • “Sólo es posible la paz, cuando cada ser está en paz consigo mismo” – Ezra Pound

 

  • “El costo de una cosa es la cantidad de aquello que yo llamo vida, necesaria para adquirirla, ya sea a corto o a largo plazo.” – Henry David Thoreau

 

  • “Procura ser amable con los demás, ellos también están lidiando con la vida” – Grillo

 

  • “Nuestro poder científico ha sobrepasado a nuestro poder espirítual. Hemos guiado misiles y perdido a los hombres.” – Martin Luther King

 

  • “No hay soñador que no se haya quedado corto ni inquisidor que no haya terminado haciendo el ridículo.” – Manuel Vincent

 

  • “Hasta que haya purgado su ignorancia primordial la mente no debería salir de casa; las excrusiones prematuras al activismo tienen su encanto, pero consumen tiempo, que forzosamente se restará de la lectura.” – Harold Bloom

 

  • “¿Puedes andar sobre el agua? No hiciste más que lo que hace una paja  ¿Puedes volar por el aire? No hiciste más que lo que hace una mosca. Vence a tu corazón. Entonces quizá llegarás a ser alguien.” – Ansari de Herat

 

  • “El hombre razonable se adapta al mundo. El hombre irrazonable persiste en el intento de adaptar el mundo a sí mismo. Sin embargo todo el progreso proviene de los hombres irrazonables.” – Bernard Shaw

 

  • “Toda la virtud es en el fondo conocimiento.” – Platón

 

      • “La vida para mi no es una vela que se apaga. Es más bien una esplendida antorcha que sostengo en mis manos durante un instante y que quiero que arda con la máxima claridad posible antes de entregarla a futuras generaciones.” – George Bernard Shaw

 

 

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Lectura recomendada: Sapiens, de animales a dioses de Yuval Noah Harari

Portada libro Sapiens de Animales a Dioses

 

Tenía bastantes ganas de leer este libro –lo tuve ya en la mano el día del libro aunque posteriormente aplacé su compra en favor de otro libro fascinante y también muy recomendable: “Cómo vivir: una vida con Montaigne” que al final por falta de tiempo no he llegado a reseñar en este blog–, especialmente porque me resultaba estimulante que dos grandes genios contemporáneos lo hubieran recomendado. Bill Gates lo incluyó en su lista de cinco libros que aconsejaba leer este año y Mark Zuckerberg lo incluyó el pasado verano en su “club de lectura” y la verdad es que la recomendación no podría ser más acertada: Es el mejor libro de un autor contemporáneo que he leído en años (y por suerte he leído muchos, aunque últimamente me centre más en los “clásicos”) o cuanto menos el que mayor impacto me ha causado.

Estamos ante un libro tremendamente provocador aunque construido de forma rigurosa y que nos plantea más preguntas que respuestas, invitándonos a que cuestionemos, con argumentos de peso, muchas de nuestras creencias cotidianas. No voy a abundar más en él ya que considero que es una lectura imprescindible para cualquier persona que quiera comprender el mundo en el que vive.

Si queréis un acercamiento antes de leerlo os recomiendo esta breve entrevista en El Periódico con el autor en la que trata de soslayo varias de las ideas que circulan en el libro y que le echéis un vistazo también a la original web promocional de la obra.

Para abrir el apetito y la curiosidad os adelanto algunos breves fragmentos de los muchos que he entresacado de tan simpar volumen:

 

  • “No hay dioses en el universo, no hay naciones, no hay dinero, ni derechos humanos, ni leyes, ni justicia fuera de la imaginación común de los seres humanos.

 

  • “Cualquier cooperación humana a gran escala (ya sea un estado moderno, una iglesia medieval, una ciudad antigua o una tribu arcaica) está establecida sobre mitos comunes que sólo existen en la imaginación colectiva de la gente.”

 

  • “Una de las pocas leyes rigurosas de la historia es que los lujos tienden a convertirse en necesidades y a generar nuevas obligaciones.”

 

  • “Quien haya leído una novela de Charles Dickens sabe que los regímenes liberales de la Europa del siglo XIX daban prioridad a la libertad individual, aunque ello supusiera llevar a la cárcel a familias pobres e insolventes y dar pocas opciones a los huérfanos como no fueran las de incorporarse a las escuelas de raterillos. Quien haya leído una novela de Alexandr Solzhenitsin sabe que el ideal igualitario del comunismo produjo tiranías brutales que intentaban controlar todos los aspectos de la vida cotidiana.”

 

  • “Durante miles de años, filósofos, pensadores y profetas han vilipendiado el dinero y lo han calificado de la raíz de todos los males. Sea como fuere, el dinero es asimismo el apogeo de la tolerancia humana, El dinero es más liberal que el lenguaje, las leyes estatales, los códigos culturales, las creencias religiosas y los hábitos sociales. El dinero es el único sistema de confianza creado por los humanos que puede salvar casi cualquier brecha cultural, y que no discriminas sobre la base de la religión, el género, la raza, la edad o la orientación sexual. Gracias al dinero, incluso personas que no se conocen y no confían unas en otras pueden, no obstante, cooperar de manera efectiva.”

 

  • “La literatura romántica suele presentar al individuo como alguien que brega contra el Estado y el mercado. Nada podría estar más lejos de la verdad. El Estado y el mercado son la madre y el padre del individuo, y el individuo únicamente puede sobrevivir gracias a ellos.

 

  • “Millones de años de evolución nos han diseñado para vivir y pensar como miembros de una comunidad. Y en tan solo dos siglos nos hemos convertido en individuos alienados. Nada atestigua mejor el apabullante poder de la cultura. “

 

  • “El consumismo y el nacionalismo hacen horas extra para hacernos imaginar que millones de extraños pertenecen a la misma comunidad que nosotros, que todos tenemos un pasado común, intereses comunes y un futuro común. Esto no es una mentira. Es imaginación. Al igual que el dinero, las sociedades anónimas y los derechos humanos, las naciones y las tribus de consumidores son realidades intersubjetivas. Únicamente existen en nuestra imaginación colectiva, pero su poder es inmenso.”

Cinco breves reflexiones del Protréptico: una exhortación a la filosofía, de Aristóteles

Tras el muy interesante recorrido, de cientos y cientos de páginas, por Platón (tenéis algunos someros pensamientos al respecto en una entrada anterior del blog), a continuación quiero simplemente reseñar algunos breves fragmentos de Aristóteles de las escasas reflexiones que han llegado hasta nosotros de sus escritos exotéricos, es decir los dirigidos al público general y no a sus estudiantes “iniciados”  y de los que apenas conocemos fragmentos (la gran masa de la monumental obra aristotélica que ha llegado hasta nuestros días son escritos esotéricos, “apuntes” de clases de sus discípulos)

 

Aristoteles

 

  • (El amor por los bienes externos) les impide hacer algunos de los deberes que se han propuesto. Por eso, se debe evitar la desgracia que vemos en esos hombres y pensar que la felicidad no depende tanto de poseer muchos bienes como del estado en que se encuentra el alma. Pues nadie diría que es dichoso el cuerpo adornado con un vestido reluciente, sino el que tiene salud y se halla en buen estado, aun cuando no tenga ninguna de las cosas que acabamos de mencionar; y del mismo modo, si un alma ha sido educada, a tal alma y a tal hombre habría que llamarlo feliz, no al que está espléndidamente provisto de cosas externas, no siendo él mismo de ninguna valía. Como tampoco pensamos que sea de algún valor un caballo tal que, aun teniendo bridas de oro y un lujoso arnés, sea vulgar, sino que alabamos más al que se halla en buenas condiciones.

 

  • (…) Y esto es verdaderamente así, pues, como dice el proverbio, la saciedad cría insolencia, y la incultura con poder, insensatez. En efecto para quienes tienen en mal estado las cosas del alma no son bienes ni la riqueza, ni la fortaleza, ni la belleza, sino que cuanto mayor es el exceso en que poseen estas condiciones, tanto más intensa y frecuentemente trastornan a su propietario, si no van acompañadas de sabiduría. Pues “al niño, ningún cuchillo”, es decir, no entregar el poder a los viles.

 

  • Es preciso, entonces, que quien va a investigar acerca de estas cuestiones no olvide que todas las cosas buenas y provechosas para la vida del hombre dependen del uso y de la acción, y no sólo del conocimiento;
    pues no estamos sanos por conocer las cosas que procuran la salud, sino por aplicarlas a nuestros cuerpos, ni somos ricos por conocer la riqueza, sino por poseer una gran hacienda; y lo más importante de todo, tampoco vivimos bien por conocer algunas propiedades de los seres, sino por obrar bien, pues en esto consiste verdaderamente ser feliz. En consecuencia, conviene que también la filosofía si es provechosa, consista en una práctica de buenas acciones o bien en ser útil para tales prácticas.

 

  • Por consiguiente, atribuiremos mejor vida al despierto que al dormido, y mejor al que sabe que al que no sabe, y afirmaremos que el placer de vivir es el que procede del ejercicio del alma, pues vivir consiste verdaderamente en este ejercicio.
    Y aun cuando haya numerosos ejercicios del alma, el más importante de todos será el de saber lo más posible. Resulta claro, pues, que es necesario que el placer de vivir sea única o principalmente el proveniente de saber y de contemplar. Luego complacerse en vivir y sentir un gozo verdadero les corresponde sólo o principalmente a los filósofos, pues la actividad de las interacciones más verdaderas, alimentada a partir de los seres más reales y preservadora siempre firme de la perfección recibida (de ellos), es la más eficaz de todas para (producir) contento.
    Así pues, los que tienen entendimiento deben cultivar la filosofía por el gozo mismo de los verdaderos y buenos placeres.

 

  • Además, así como a propósito de la fortuna, no es igual para el hombre la posesión que se tiene sólo con el fin de vivir que con el fin de vivir feliz, así es también en relación con las sabiduría: no precisamos, pienso, de la misma sabiduría sólo para vivir que para vivir bien.
    En efecto, la mayoría tiene muchas excusas para llevar el primer tipo de vida, pues pretende ser feliz, pero se contenta si sólo es capaz de vivir. En cambio, quien piensa que no hay que pasar esta vida de cualquier modo, es ciertamente ridículo que no arrostre todo esfuerzo y ponga todo su empeño para adquirir esa clase de sabiduría que le llevará a conocer la verdad.

 

Todos los fragmentos han sido extraídos de la edición del Protréptico de la colección “Grandes Pensadores” de la Editorial Gredos con traducción y notas de Carlos Merino Rodríguez

Estoicismo – Seneca: La naturaleza pone ante nuestros ojos la lección más importante que jamás podamos aprender:

Séneca, Paul Veyne. Interesante !

La naturaleza pone ante nuestros ojos la lección más importante que jamás podamos aprender:

 

La naturaleza pone ante nuestros ojos la lección más importante que podamos aprender

Lectura recomendada: “El monje y el filósofo” Jean-Francois Revel y Matthieu Ricard

“Los nómadas del Tibet y los campesinos de Bután no “se ganan” la vida tan bien como un hombre de negocios estadounidense, pero sí saben cómo no perderla”.

Si juntamos a uno de los filósofos franceses más relevantes del siglo XX, Jean-Francois Revel, con un destacado monje budista con alta formación científica, Matthieu Ricard, que en este caso es su hijo (y el protagonista del video de TED de la entrada anterior a esta) que abandonó en su juventud la investigación en biología dirigida por un premio Nobel para retirarse a meditar en el Himalaya el resultado es un libro extraordinario.

Padre e hijo dialogan de forma amena pero profunda sobre Oriente y Occidente, sobre la tradición y filosofía grecolatina y judeocristiana y la “ciencia de la mente” del budismo en un libro denso y no apto para cualquier lector pero que recompensará con destellos muy notables de sabiduría a todo aquel que se interne con ganas entre sus líneas. Un volumen, además, que nos acerca a los occidentales de forma comprensible y poderosa las claves del Budismo.

portada el monje y el filosofo

 

En resumen, diré que, a diferencia de la carrera en pos de la novedad, la vida espiritual nos permite redescubrir la simplicidad, cuyo sabor hemos perdido, simplificar nuestra existencia evitando que nos torturemos para conseguir aquello que no necesitamos, y simplificar nuestra mente evitándonos repasar todo el tiempo el pasado e imaginar el futuro”  M. Ricard.