Lectura recomendada: “En defensa del Altruismo” Matthieu Ricard

Un libro profundo, denso, largo (más de 800 páginas) y extremadamente recomendable por su solidez, su autor y, sobre todo, por su mensaje.

Una obra que rebate el lugar común del hombre como ser egoísta y de la lucha como único motor de la evolución e intenta poner en el centro de nuestra vida individual y social la cooperación, la bondad y el altruismo.

portada de en defensa del altruismo

 

Matthieu Ricard, monje budista, ex-científico de alto nivel, hijo de uno de los principales filósofos franceses del siglo XX y autor de muchos libros muy interesantes hace un resumen excelente de la intención de esta magna obra (llena de estudios y datos) en el capítulo de las conclusiones y define mejor que nadie su sentido:

Para que las cosas cambien realmente, hay que atreverse al altruismo.

Atreverse a decir que el altruismo verdadero existe, que puede ser cultivado por cada uno de nosotros, y que la evolución de las culturas puede favorecer su expansión. Atreverse, igualmente a enseñarlo en las escuelas como una herramienta preciosa que permita a los niños realizar su potencial natural de benevolencia y de cooperación. Atreverse a afirmar que la economía no puede conformarse con escuchar la voz de la razón y del estricto interés personal, sino que también debe escuchar y hacer oír la voz de la solicitud. Atreverse a tener seriamente en cuenta la suerte de las generaciones futuras, y a modificar la forma en que explotamos hoy el planeta que mañana será el suyo. Atreverse, en fin, a proclamar que el altruismo no es un lujo, sino una necesidad.

(…)  La cooperación -nos recuerda el evolucionista Martin Novak- , no solamente ha sido el arquitecto principal de 4.000 millones de años de evolución, sino que ha constituido la mejor esperanza para el porvenir de la humanidad y nos permitirá hacer frente a los graves desafíos que nos esperan”.

 

La obra analiza el fenómeno del altruismo desde múltiples puntos de vista y lo hace también con el egoísmo tanto individual como colectivo (espeluznante el capítulo donde habla de prácticas de algunas empresas como determinadas farmacéuticas) y por tanto de él se entresacan innumerables pasajes dignos de recordar espacialmente. A continuación dejo simplemente una breve selección de los mismos:

 

Banalidad del bien

 “Se ha hablado de la banalidad del mal. Pero también se podría hablar de la banalidad del bien imáginandose las mil y una manifestaciones de solidaridad, deferencia y compromiso en favor del bien del otro, que jalonan nuestras vidas cotidianas y ejercen una influencia considerable en la calidad de la vida social. Además, los que realizan esos innumerables actos de ayuda mutua y solicitud dicen generalmente que es muy normal ayudar a su prójimo. Si está justificado evocar esta noción de banalidad, es también porque en cierto modo es silenciosa: el bien de todos los días es anónimo, no llena las primeras páginas de los periódicos como lo hace un atentado, un crimen odioso o la libido de un político. Y, por último, la banalidad es un indicio de que todos somos potencialmente capaces de hacer el bien a nuestro alrededor.”
 
 
“En verdad el egoista peca principalmente por ignorancia. Si comprendiera mejor los mecanismos de la felicidad y del sufrimiento, realizaría su propio bien dando prueba de bondad ante el otro. Jean-Jacques Rousseau lo formulaba así: “Sé y siento que hacer el bien es la felicidad más verdadera que el corazón humano puede disfrutar”. Para el budismo, desear verdaderamente el bien es aspirar a vivir cada momento de la existencia como un momento de plenitud, es querer llegar a un estado de sabiduría, liberado del odio, del deseo egocéntrico, de los celos y de los otros venenos mentales. Un estado que ya no se ve perturbado por el egotismo y que va acompañado de una bondad dispuesta a expresarse frente a todos aquellos que nos rodean.”

 

Humores y circunstancias
 “La imagen que tenemos de nosotros mismos influye igualmente en la inclinación a ayudar a otro. Al terminar un test sobre la personalidad, se anuncia a la mitad de los participantes que los resultados indican
que son muy solícitos con los otros, y a la otra mitad, que tienen un elevado nivel de inteligencia. Al salir del laboratorio cada estudiante que acaba de pasar el test se cruza con alguien que deja caer ante él una decena de lápices que se esparcen por el suelo. Los estudiantes a los que calificaron de benévolos y serviciales recogen dos veces más lápices de media que aquellos cuya inteligencia fue alabada.”
  
 
“Aunque nuestro cuerpo esté sometido cada instante a transformaciones y nuestro espíritu sea el teatro de innumerables experiencias emocionales y conceptuales, concebimos el “yo” como una entidad única, constante y autónoma. La simple percepción de un “Yo” se ha cristalizado ahora en un sentimiento mucho más fuerte, el ego. Sentimos, además que este egos es vulnerable, y queremos protegerlo y satisfacerlo. Así se manifiesta la aversión hacia todo cuanto lo amenaza, la atracción por todo cuanto le agrada y lo reconforta. Esos dos estados mentales dan origen a una multitud de emociones conflictivas: la animosidad, el deseo compulsivo, la envidia, etc”
  
 
La libertad verdadera
 “El individualismo suele asociarse a la noción de libertad individual. “Para mí, la felicidad sería hacer todo lo que yo quiera sin que nadie me impida nada”, declaraba una joven inglesa interrogada por la BBC. Una estadounidense de veinte años, Melissa, dice, por su parte: “Me burlo totalmente de la manera como la sociedad me considera. Vivo mi vida según la moral, las perspectivas y los criterios que yo misma voy creando”.
 
Liberarse de los dogmas y las obligaciones impuestas por una sociedad rígida y opresora es una victoria, pero esa liberación no será sino una ilusión si nos lleva a depender de nuestras propias fabricaciones mentales. Querer hacer lo que se nos pasa por la cabeza es tener una concepción extraña de la libertad, porque así nos convertimos en el juguete de los pensamientos que agitan nuestro espíritu, como la hierba que el viento doblega en todos los sentidos en la cumbre dice una colina. Tomada en este sentido, la libertad individual acaba por perjudicar al individuo y destruir el tejido social. El ensayista Pascal Bruckner deplora “esa enfermedad del individualismo que consiste en querer escapar a las consecuencias de sus actos, esa tentativa de disfrutar de los beneficios de la libertad sin padecer ninguno de sus inconvenientes”.
 
El individualista confunde la libertad de hacer lo que sea y la verdadera libertad que consiste en ser dueño de uno mismo. La espontaneidad es una cualidad preciosa, a condición de no confundirla con la agitación mental. Ser libre interiormente es antes que nada liberarse de la dictadura del egocentrismo y de los sentimientos negativos que la acompañan: avidez, odio, celos, etc. Es tener nuestra vida en nuestras propias manos, en vez de abandonarla a las tendencias forjadas por nuestras costumbres y condicionamientos. Tomemos el ejemplo de un marino en su barco: su libertad no consiste en dejar su nave a la deriva, a merced de los vientos y las corrientes, pues en ese caso no navegaría sino que iría a la deriva, sino en controlar su barco, manejando como es debido el timón, desplegando las velas y navegando hacia el rumbo que ha elegido.
 
La verdadera libertad es esencialmente la que nos libera de las emociones conflictivas. Sólo se adquiere disminuyendo el amor obsesivo de sí mismo. Contrariamente a lo que podría pensarse, el estado de libertad interior ante las emociones no conlleva ni apatía ni indiferencia y la existencia no pierde por ello sus colores.
 
La idea de que soy libre de hacer todo lo que quiera en mi pequeño mundo mientras eso no perjudique a otros está basada en una visión demasiado estrecha de las relaciones humanas. “Una libertad semejante no está basada en las relaciones entre los hombres, sino en la separación”, escribe Karl Marx. Además, limitándose a abstenerse de perjudicar, se corre el riesgo de perjudicar al otro renunciando a la posibilidad de hacer un bien: “La inactividad de los buenos no es menos perjudicial que la nefasta actividad de los malos”, decía Martin Luther King. Una sociedad armoniosa es aquella en la que se asocia la libertad de realizar el propio bien a la responsabilidad de realizar el de los demás.” 
 
  
Una educación ilustrada
 Martin Seligman, uno de los fundadores de la “psicología positiva” (según la cual, para desarrollarse en la existencia, no basta con neutralizar las emociones negativas y perturbadoras, sino que es preciso favorecer también la eclosión de emociones positivas) ha planteado a miles de padres la pregunta siguiente: “¿Qué es lo que más desearía para sus hijos?”. En su mayor parte le respondieron: la felicidad, la confianza en sí, la alegría, el florecimiento, el equilibrio, la amabilidad, la salud, la satisfacción, el amor, una conducta equilibrada y una vida llena de sentido. Para resumir, el bienestar encabeza lo que los padres desean principalmente para sus hijos. 
 
“¿Qué se enseña en la escuela?” preguntó a continuación Seligman a los mismos padres, que respondieron: la capacidad de reflexión, la capacidad de adaptarse a un molde, las competencias en lenguas y matemáticas, el sentido del trabajo, la costumbre de hacer exámenes, la disciplina y el éxito. Las respuestas a estas dos preguntas prácticamente no coinciden. Las cualidades enseñadas en la escuela son, sin lugar a duda, útiles y en su mayoría necesarias, pero la escuela podría asimismo enseñar los medios para llegar al bienestar y a la realización de sí, en pocas palabras, a lo que Seligman llama una “educación positiva”, una educación que enseñe también a cada alumno a convertirse en un ser humano mejor. 
 
 
 “A quienes sostienen que es más racional ser egoísta que altruista, porque es la manera más realista y eficaz de asegurar su prosperidad y su supervivencia, y que los altruistas son idealistas utópicos e irracionales, que siempre se hacen explotar, podemos responderles con Robert Frank, de la Universidad de Cornell: “Los altruistas no son ni más ni menos racionales que los egoístas. Simplemente, tienen objetivos diferentes”. Incluso es probable que, en muchas situaciones, el altruista se comporte de manera más realista que el egoísta, cuyos razonamientos estarán sesgados por la búsqueda de su único interés. El altruistas considera las situaciones desde una perspectiva más abierta. Le será más fácil considerar las situaciones desde diferentes ángulos, y tomar las decisiones más apropiadas. no tener ninguna consideración por el interés de los demás no es racional, es sólo inhumano.”

 

Transformarse uno mismo para transformar el mundo
“Querer trabajar precipitadamente por el bien de los demás, sin prepararse primero, es como querer operar al instante enfermos en la calle, sin haber estudiado medicina ni construido hospitales. Es cierto que los años de estudio y los innumerables trabajos realizados, permiten curar a los enfermos con muchísimas más eficacia. 
Lo primero que hay que hacer si se quiere servir a los demás es desarrollar uno mismo suficiente compasión, amor altruista y valor para poder ponerse eficazmente a su servicio sin traicionar su objetivo inicial. Remediar el propio egocentrismo es un medio poderoso para servir a los demás. Por lo tanto, no hay que subestimar la importancia de la transformación personal.”

Lectura recomendada: Sapiens, de animales a dioses de Yuval Noah Harari

Portada libro Sapiens de Animales a Dioses

 

Tenía bastantes ganas de leer este libro –lo tuve ya en la mano el día del libro aunque posteriormente aplacé su compra en favor de otro libro fascinante y también muy recomendable: “Cómo vivir: una vida con Montaigne” que al final por falta de tiempo no he llegado a reseñar en este blog–, especialmente porque me resultaba estimulante que dos grandes genios contemporáneos lo hubieran recomendado. Bill Gates lo incluyó en su lista de cinco libros que aconsejaba leer este año y Mark Zuckerberg lo incluyó el pasado verano en su “club de lectura” y la verdad es que la recomendación no podría ser más acertada: Es el mejor libro de un autor contemporáneo que he leído en años (y por suerte he leído muchos, aunque últimamente me centre más en los “clásicos”) o cuanto menos el que mayor impacto me ha causado.

Estamos ante un libro tremendamente provocador aunque construido de forma rigurosa y que nos plantea más preguntas que respuestas, invitándonos a que cuestionemos, con argumentos de peso, muchas de nuestras creencias cotidianas. No voy a abundar más en él ya que considero que es una lectura imprescindible para cualquier persona que quiera comprender el mundo en el que vive.

Si queréis un acercamiento antes de leerlo os recomiendo esta breve entrevista en El Periódico con el autor en la que trata de soslayo varias de las ideas que circulan en el libro y que le echéis un vistazo también a la original web promocional de la obra.

Para abrir el apetito y la curiosidad os adelanto algunos breves fragmentos de los muchos que he entresacado de tan simpar volumen:

 

  • “No hay dioses en el universo, no hay naciones, no hay dinero, ni derechos humanos, ni leyes, ni justicia fuera de la imaginación común de los seres humanos.

 

  • “Cualquier cooperación humana a gran escala (ya sea un estado moderno, una iglesia medieval, una ciudad antigua o una tribu arcaica) está establecida sobre mitos comunes que sólo existen en la imaginación colectiva de la gente.”

 

  • “Una de las pocas leyes rigurosas de la historia es que los lujos tienden a convertirse en necesidades y a generar nuevas obligaciones.”

 

  • “Quien haya leído una novela de Charles Dickens sabe que los regímenes liberales de la Europa del siglo XIX daban prioridad a la libertad individual, aunque ello supusiera llevar a la cárcel a familias pobres e insolventes y dar pocas opciones a los huérfanos como no fueran las de incorporarse a las escuelas de raterillos. Quien haya leído una novela de Alexandr Solzhenitsin sabe que el ideal igualitario del comunismo produjo tiranías brutales que intentaban controlar todos los aspectos de la vida cotidiana.”

 

  • “Durante miles de años, filósofos, pensadores y profetas han vilipendiado el dinero y lo han calificado de la raíz de todos los males. Sea como fuere, el dinero es asimismo el apogeo de la tolerancia humana, El dinero es más liberal que el lenguaje, las leyes estatales, los códigos culturales, las creencias religiosas y los hábitos sociales. El dinero es el único sistema de confianza creado por los humanos que puede salvar casi cualquier brecha cultural, y que no discriminas sobre la base de la religión, el género, la raza, la edad o la orientación sexual. Gracias al dinero, incluso personas que no se conocen y no confían unas en otras pueden, no obstante, cooperar de manera efectiva.”

 

  • “La literatura romántica suele presentar al individuo como alguien que brega contra el Estado y el mercado. Nada podría estar más lejos de la verdad. El Estado y el mercado son la madre y el padre del individuo, y el individuo únicamente puede sobrevivir gracias a ellos.

 

  • “Millones de años de evolución nos han diseñado para vivir y pensar como miembros de una comunidad. Y en tan solo dos siglos nos hemos convertido en individuos alienados. Nada atestigua mejor el apabullante poder de la cultura. “

 

  • “El consumismo y el nacionalismo hacen horas extra para hacernos imaginar que millones de extraños pertenecen a la misma comunidad que nosotros, que todos tenemos un pasado común, intereses comunes y un futuro común. Esto no es una mentira. Es imaginación. Al igual que el dinero, las sociedades anónimas y los derechos humanos, las naciones y las tribus de consumidores son realidades intersubjetivas. Únicamente existen en nuestra imaginación colectiva, pero su poder es inmenso.”

Cinco Ideas contraintuitivas que te harán pensar

 
Con la llegada del verano y un leve descenso de la intensidad laboral he tenido durante las últimas semanas más tiempo para poder leer tanto libros completos como muchos interesantes resúmenes en la recomendable Blinkist. En ellos he descubierto algunas ideas que por contraintuitivas, al menos para mí, y por ir en contra del pensamiento mayoritario o cuestionar importantes “lugares comunes” me parecen especialmente interesantes (aunque No suscriba totalmente o en parte todas ellas) para compartirlas en esta breve entrada e, al igual que ha ocurrido en mi caso, invitar a pensar:
 

pensar

 
 (Acompaño los “titulares” con breves extractos de los resúmenes de Blinkist y, en el último caso, del libro Sapiens)
 
 
1.- Los monopolios son buenos e impulsan la innovación 
 
Eso defiende el cofundador de PayPal, Peter Thiel, en el libro Zero to One donde también recoge el interesante concepto de progreso vertical.
 
“When people hear the word “monopoly,” they tend to think of large, evil companies unfairly squeezing out the competition. This is inaccurate. Conventional wisdom holds that competition is the ideal economic stimulus, encouraging companies to improve on each others’ products. However, it’s actually monopolies that drive innovation. How can that be? First of all, if you have a monopoly, it doesn’t necessarily mean the competition is being treated unfairly. Rather, you’re just doing something so much better than them that they can’t survive. Similarly, if you create something new that no other company can copy, it’s not necessarily a bad thing. Google clearly has a monopoly over the search-engine industry, having faced virtually no competition whatsoever in the twenty-first century. This might seem unfair to other companies who’d like to compete, but it’s certainly been good for everyone who likes using Google’s powerful search engine. What’s more, monopolies are good for society because they drive progress: they encourage other businesses to come up with better solutions and oust the current dominant company.”
 
 
 
2.- Las grandes ideas surgen de “muchas ideas”
 
Eso expone en Originals,  Adam Grant consultor que ha asesorado a firmas como Google o Pixar:
 
“In other words, when it comes to quantity and quality, you can’t have one without the other
 
“Another of Simonton’s findings demonstrated that even geniuses can’t tell which of their works will become timeless classics and which ones will flop. So, again, the more you produce, the better. Simonton found that Beethoven judged his work quite differently than later experts did. Comparing letters where Beethoven rated 70 of his own compositions with the evaluations of contemporary critics, Simonton calculated that Beethoven had disagreed with them about 33 percent of the time!”
 
 
 
3.- Leer es una parte esencial del trabajo 
 
Esto que para mi no es en absoluto contraintutivo sí lo parece para una gran parte de los españoles, por suerte  Marks Beale defiende lo contrario en 10 Days to Faster Reading
 
“People have the misconception that they shouldn’t be reading during working hours. However, the opposite is true! Reading is actually part of your job description.Businesspeople tend to think that they’ll appear to be slacking off if they read on the job. Relevant reading materials, however, can help you come up with new business ideas, stay up to date on the market and find ways to beat the competition. So never be afraid to read at work – it’s crucial!”
 
 
 
4.- Los “cisnes negros” existen y no los tenemos en cuenta, por ello somos muy malos prediciendo el futuro
 
El libro de Nassim Nicholas Taleb, El cisne negro, es ya un clásico que ha situado a su autor como uno de los grandes pensadores de nuestro tiempo, pero repasando mis notas en Blinkist sobre él, creo que proclama una idea muy poderosa y que no debemos olvidar:
 
“The key message in this book: Even though we’re constantly making predictions about the future, we’re actually terrible at it. We put far too much confidence in our knowledge and underestimate our ignorance. Our over-reliance on methods that seem to make sense, our basic inability to understand and define randomness, and even our biology, all contribute to poor decision making, and sometimes to “Black Swans” –  events we believe to be impossible but which end up redefining our understanding of the world.Actionable advice:Be suspicious of “because.”Although it is absolutely in our nature to look for linear, causal relationships between events in order to make sense of this complex world, the reality is that we are absolutely pitiful at both making predictions of the future and establishing causes for the present. Rather than feeding our desire to see events in clear-cut cause and effect, it’s better to instead consider a number of possibilities without being married to any single one.Know what you don’t know.If you want to make meaningful predictions about the future – which, if you are buying insurance, making investments, attending college, changing jobs, conducting research, or just being a human, then you certainly do – then it’s simply not enough to take all of the “knowns” into consideration. This leaves you with only a partial understanding of the risks involved in your prediction. Instead, you should also be consciously aware of what you don’t know, so that you don’t unnecessarily limit the information that you are working with.”
 
 
 
 5.- El homo sapiens gobierna el mundo porque es el único animal que puede creer en cosas que existen puramente en su propia imaginación
 
Y para terminar, de un excelente libro (muy recomendable): Sapiens, de animales a dioses, una breve historia de la humanidad de Yuval Noah Harari: 
 
“ No hay dioses en el universo, no hay naciones, no hay dinero, ni derechos humanos, ni leyes, ni justicia fuera de la imaginación común de los seres humanos.
 
Cualquier cooperación humana a gran escala (ya sea un estado moderno, una iglesia medieval, una ciudad antigua o una tribu arcaica) está establecida sobre mitos comunes que sólo existen en la imaginación colectiva de la gente.”
 
Esta es la idea más provocadora y la que da pié a la tesis central del libro, pero junto a ella existen otras no menos contraintuitvas e interesantes para reflexionar como que el dinero es el sistema más perfecto de confianza mutua o que la revolución agrícola nos llevo, como individuos, a vivir mucho peor (hasta hace muy pocos años) que cuando éramos cazadores-recolectores.
 

Mi dieta Informativa digital: recomendaciones personales para alimentar bien el cerebro

A raíz de las recomendaciones de la OMS sobre el consumo de carne, que han levantado una gran polémica esta semana, y la necesidad de mantener una dieta saludable he decidido que era un buen momento para dar cumplida respuesta a algo que muchos amigos y colegas llevan años demandándome por su “asombro”, que a mi no me parece sino extraño, ante la gran cantidad de información relevante sobre distintos ámbitos que suelo manejar y recomendar.

Somos lo que leemos

No me cabe ninguna duda de que al menos tan importante como aquello que bebemos y comemos son los inputs de conocimiento que llegan a nuestro cerebro, hoy dejando aparte libros, películas, documentales, charlas, eventos, conversaciones… quiero centrarme solamente en un pequeño apartado de toda esa información que configura nuestra relación con el mundo y daros algunos apuntes sobre mi “dieta informativa” digital. Lo haré también, o al menos lo intentaré, de forma breve, listando las principales fuentes y herramientas e invitándoos a que experimentéis y comprobéis por vosotros mismos si tienen alguna utilidad o no para expandir vuestra realidad (no a todos nos gustan los mismos alimentos ni nos interesan las mismas cosas)

 

  • Newsletter y boletines por correo electrónico: 

    • The Economist Expresso: Es seguramente lo primero que leo cada mañana en torno a las siete, o un poco antes, y es una manera excelente de tener un buen resumen del panorama mundial antes incluso de levantarse de la cama. Es de pago y entra con la suscripción a The Economist (de la que hablaré más adelante) Está en formato APP también pero la verdad es que me es más cómodo normalmente leerla directamente en el correo.
    • Quartz: Muy similar al anterior, quizá con algo menos de profundidad, y gratuito. Un “must have” si quieres estar informado a primera hora de la mañana de diversos temas con una perspectiva global.
      • Otros dos muy diferentes pero también de obligada lectura diaria para mi son las recopilaciones de:
    • Medium Daily Digest
    • Nuzzle News Digest

Aparte recibo otros muchos boletines de periódicos o de revistas o portales digitales como El despertador de El Español (medio del que soy humilde accionista) otros de periódicos…, semanalmente el interesante resumen de Universia Knowledge@Wharton, la genial Bonilista, Smartbrief… pero esos cuatro de arriba serían claramente los más destacados y los que reviso con gran interés a diario.

 

  • Periódicos – medios digitales:

    • El Mundo: Estoy suscrito desde hace unos años a la edición en Orbyt (podía haber sido igualmente a El País pero El Mundo fue el primero en ofrecer una oferta realmente interesante en cuanto a precio)  Tras revisar las fuentes vía email y las redes sociales suele ser lo primero que veo en las mañanas, eso sí una lectura general y rápida, no más de 20 minutos.
    • El Español: Como he comentado antes soy suscriptor, espero que con el lanzamiento de La Edición en la aplicación para tabletas y móviles sea lectura obligada a primerísima hora de la mañana como lo es ahora El Mundo (ya veremos si complementaria o sustitutiva…)
    • Webs de medios de comunicación: Además de aquellos a los que estoy suscrito hay una serie de medios que suelo revisar todas las mañanas, generalmente ya en algún descanso en medio otras tareas laborales, Tribuna de Salamanca, Salamanca 24 Horas, El Mundo (web), El País, Eldiario.es

 

  • Redes sociales:

    • A diario, tras leer el correo –salvo que tenga que afrontar alguna tarea complicada y/o urgente que entonces es lo primero en la mañana porque es cuando soy claramente más productivo– lo segundo que suelo revisar es mi Facebook personal y es raro, gracias a los amigos interesantes que comparten cuestiones relevantes también para mi, que no encuentre todas las mañanas algo que llame poderosamente mi atención.
    • Twitter: Debo reconocer que aunque tengo organizadas varias listas en todas las cuentas que manejo no es una fuente primaria para encontrar información pero en ocasiones si reviso los timelines de determinadas personas o instituciones o lo uso para realizar búsquedas concretas. También me parece especialmente interesante para seguir en directo eventos –como una noche electoral, por ejemplo–.
    • Linkedin: Algo similar a Twitter, sigo varios grupos interesantes pero no es una fuente que consulte a diario ni con gran periodicidad.

 

  • Revistas

    •  The Economist: Hay que tener en cuenta su marcada ideología liberal -no sólo en lo económico- (que es algo que no ocultan y que orienta algunas posiciones editoriales) pero más allá de eso, todos los medios tienen una serie de “condicionantes” que deberíamos conocer, me parece una revista extraordinaria, ojalá existiera en español algo remotamente parecido. Si te puedes permitir la suscripción, que no es barata, no te lo pienses. Gracias a Internet si sabes buscar puedes encontrar información de similar calidad repartida por muchísimas fuentes y webs pero si andas escaso de tiempo, como en general lo estamos todos, es una opción excelente. Sin duda uno de esos medios que marca la diferencia entre quienes lo leen y los que no, un claro exponente de cómo la brecha del conocimiento y del acceso a información de gran calidad (lo cual no quita que sus redactores también se equivoquen y haya habido grandes errores) es muy importante para el desarrollo profesional y vital de un individuo. Estoy convencido de que si muchas personas “corrientes” tuvieran acceso a información de este nivel sobre tendencias económicas, previsiones de futuro, funcionamiento de determinadas industrias… sus decisiones cotidianas serían en muchas ocasiones muy diferentes.
    • Magzter: Por unas pocas decenas de euros puedes tener suscripción a miles de revistas de todo el mundo. La oferta en castellano en la “tarifa plana” es aún limitada pero hay varias publicaciones interesantes. Muy recomendable ya que puedes acceder a revistas “profesionales de primer nivel” como la Columbia Journalism Review, Inc, Forbes… hasta a revistas temáticas como algunas de mis favoritas: Filosofía Hoy, Tribuna de Astronomía o Hobby Consolas. Existen otros kioscos digitales similares pero a mi me convenció la variedad existente y que tuviera acceso por el precio de una o dos suscripciones tradicionales a un gran abanico de publicaciones interesantes.

 

  • Aplicaciones:

    • Zite: Uso también otras similares como Flipboard (que de hecho compró Zite, aunque de momento siguen coexistiendo las dos apps), pero para mi los algoritmos de recomendación de Zite después de años con ella indicándole qué me interesa funcionan de forma excelente. También es difícil no encontrar 2 ó 3 historias potentes entre sus 20 “noticias” más relevantes del momento.
    • Blinkist: La meto en la categoría de Apps pero también tiene una potente versión web. Blinkist pone a tu disposición (en inglés como muchas de las fuentes del listado, aunque no lo haya comentado) buenos resúmenes de los mejores libros de no ficción en una lista enorme que se actualiza con varias decenas todos los meses. Una maravilla para descubrir nuevas ideas poderosas en tan sólo 15 ó 20 minutos de lectura. Para mi especialmente recomendable. Se puede sincronizar con Evernote para guardar tus subrayados de los libros y tener bien organizada esa información encontrada.

 

Y para el final he dejado lo que posiblemente sea lo más interesante que es la recopilación de centenares de fuentes organizadas en distintas categorías y procesadas vía RSS, tras el cierre de Google Reader, con Feedly en tres cuentas diferentes (habría además otra dedicada a la Comunicación y el Marketing Político, que voy a excluir del recopilatorio por ser excesivamente especializada) A continuación os pongo, porque sería imposible de otra forma, sólo una mínima representación de sitios interesantes de cada categoría:

 

 

 

Espero que esta dieta muy personal pueda descubriros platos apetitosos. Bon appétit.

 

NOTA: No lo he comentado en el artículo propiamente pero el coste (inversión) de esta dieta estaría, por varias fuentes o servicios que sí son de pago, en torno a los 600 euros anuales y, obviamente, consumirla completa a diario o semanalmente requiere de una gran inversión en tiempo, pero para mi labor como consultor estratégico creo que es imprescindible y son muy rentables, incluso en términos estrictamente económicos directos, las varias horas diarias que dedico a “comer bien”.

 

NOTA 2: Se aceptan encantado sugerencias de nuevas recetas interesantes (por mail, redes sociales, comentarios…) 

Lectura recomendada: “El monje y el filósofo” Jean-Francois Revel y Matthieu Ricard

“Los nómadas del Tibet y los campesinos de Bután no “se ganan” la vida tan bien como un hombre de negocios estadounidense, pero sí saben cómo no perderla”.

Si juntamos a uno de los filósofos franceses más relevantes del siglo XX, Jean-Francois Revel, con un destacado monje budista con alta formación científica, Matthieu Ricard, que en este caso es su hijo (y el protagonista del video de TED de la entrada anterior a esta) que abandonó en su juventud la investigación en biología dirigida por un premio Nobel para retirarse a meditar en el Himalaya el resultado es un libro extraordinario.

Padre e hijo dialogan de forma amena pero profunda sobre Oriente y Occidente, sobre la tradición y filosofía grecolatina y judeocristiana y la “ciencia de la mente” del budismo en un libro denso y no apto para cualquier lector pero que recompensará con destellos muy notables de sabiduría a todo aquel que se interne con ganas entre sus líneas. Un volumen, además, que nos acerca a los occidentales de forma comprensible y poderosa las claves del Budismo.

portada el monje y el filosofo

 

En resumen, diré que, a diferencia de la carrera en pos de la novedad, la vida espiritual nos permite redescubrir la simplicidad, cuyo sabor hemos perdido, simplificar nuestra existencia evitando que nos torturemos para conseguir aquello que no necesitamos, y simplificar nuestra mente evitándonos repasar todo el tiempo el pasado e imaginar el futuro”  M. Ricard.