Lectura recomendada: “Ready Player One” de Ernest Cline

Hacía mucho tiempo que no devoraba un libro con tanta voracidad. Ready Player One es una obra relativamente sencilla, con algunas cuestiones de desarrollo narrativo que me han recordado a Harry Potter, que ofrece una lectura agradable y absorbente y que para dos públicos específicos plantea unos niveles de lectura adicionales especialmente disfrutables: aquellos nacidos (o más bien crecidos) en la década de 1980 y aquellos “geeks” “nerds”, “frikis”… de los videojuegos, los juegos de rol, las películas, series y relatos de ciencia ficción…  Si como es el caso uno forma parte de ambos colectivos especiales lo que es una novela entretenida y con ritmo pasa a ser una maravilla que he leído en tan sólo tres días, pese a tener gran cantidad de trabajo, y que te transporta de nuevo a la niñez y a la adolescencia y te hace soñar con Oasis y te convierte en uno más en la búsqueda épica que construye el relato.

portada ready player one

He leído muchas obras interesantes y recomendables en los últimos meses, algunas bastante más profundas, como el breve Montaigne de Stefan Zweig, o la poderosa autobiografía de Bruce Springsteen, pero ninguna me ha procurado, quizá por ser el lector preciso para esta novela, un entusiasmo gozoso tan maravilloso como Ready Player One. Esperemos que la película de Spielberg basada en esta historia sea al menos la mitad de buena que la obra original.

 

 

Lectura recomendada: “Las meninas” de Santiago García y Javier Olivares

Acabo de terminar de leer esta obra, Las meninas, merecedora del Premio Nacional de cómic 2015, tras adquirirla ayer en la presentación que en la librería “Letras Corsarias” hicieron sus autores: Santiago García y Javier Olivares y, aunque suelo esperar a que las experiencias sensoriales tomen cierto reposo, no puedo por menos que recomendar inmediatamente su lectura.

portada de las meninas

En tres breves sentadas, una para cada una de las partes en las que se divide este monumental tebeo (o novela gráfica) “la llave”, “el espejo” y “la cruz” he paseado por esos dibujos evocadores y por ese complejo y rítmico guión, fascinado ante muchas de las páginas que llegan cargadas de una enorme profundidad conceptual y nos llenan de preguntas sobre el concepto de la creación. Velázquez y sus meninas se nos presentan de una forma única y a la vez bien conocida y nos hacen pensar y disfrutar del Arte, así con mayúsculas.

las meninas pagina interior

Creo que la mejor forma de disfrutar de este cómic es con cierta calma para perder los ojos en cada viñeta, con la mente abierta y sin información previa de lo que uno se puede encontrar, por ello no voy a adelantar nada en estas líneas sobre el argumento concreto. Aquí os dejo mi invitación a que disfrutéis, como yo lo he hecho, de una obra, forjada tras casi seis años de trabajo, diferente, sugestiva y mágica.

presentación las meninas firmas autores
Firma de los autores
presentación las meninas en letras corsarias
Presentación de la obra en la librería “Letras Corsarias”

Lectura recomendada: “En defensa del Altruismo” Matthieu Ricard

Un libro profundo, denso, largo (más de 800 páginas) y extremadamente recomendable por su solidez, su autor y, sobre todo, por su mensaje.

Una obra que rebate el lugar común del hombre como ser egoísta y de la lucha como único motor de la evolución e intenta poner en el centro de nuestra vida individual y social la cooperación, la bondad y el altruismo.

portada de en defensa del altruismo

 

Matthieu Ricard, monje budista, ex-científico de alto nivel, hijo de uno de los principales filósofos franceses del siglo XX y autor de muchos libros muy interesantes hace un resumen excelente de la intención de esta magna obra (llena de estudios y datos) en el capítulo de las conclusiones y define mejor que nadie su sentido:

Para que las cosas cambien realmente, hay que atreverse al altruismo.

Atreverse a decir que el altruismo verdadero existe, que puede ser cultivado por cada uno de nosotros, y que la evolución de las culturas puede favorecer su expansión. Atreverse, igualmente a enseñarlo en las escuelas como una herramienta preciosa que permita a los niños realizar su potencial natural de benevolencia y de cooperación. Atreverse a afirmar que la economía no puede conformarse con escuchar la voz de la razón y del estricto interés personal, sino que también debe escuchar y hacer oír la voz de la solicitud. Atreverse a tener seriamente en cuenta la suerte de las generaciones futuras, y a modificar la forma en que explotamos hoy el planeta que mañana será el suyo. Atreverse, en fin, a proclamar que el altruismo no es un lujo, sino una necesidad.

(…)  La cooperación -nos recuerda el evolucionista Martin Novak- , no solamente ha sido el arquitecto principal de 4.000 millones de años de evolución, sino que ha constituido la mejor esperanza para el porvenir de la humanidad y nos permitirá hacer frente a los graves desafíos que nos esperan”.

 

La obra analiza el fenómeno del altruismo desde múltiples puntos de vista y lo hace también con el egoísmo tanto individual como colectivo (espeluznante el capítulo donde habla de prácticas de algunas empresas como determinadas farmacéuticas) y por tanto de él se entresacan innumerables pasajes dignos de recordar espacialmente. A continuación dejo simplemente una breve selección de los mismos:

 

Banalidad del bien

 “Se ha hablado de la banalidad del mal. Pero también se podría hablar de la banalidad del bien imáginandose las mil y una manifestaciones de solidaridad, deferencia y compromiso en favor del bien del otro, que jalonan nuestras vidas cotidianas y ejercen una influencia considerable en la calidad de la vida social. Además, los que realizan esos innumerables actos de ayuda mutua y solicitud dicen generalmente que es muy normal ayudar a su prójimo. Si está justificado evocar esta noción de banalidad, es también porque en cierto modo es silenciosa: el bien de todos los días es anónimo, no llena las primeras páginas de los periódicos como lo hace un atentado, un crimen odioso o la libido de un político. Y, por último, la banalidad es un indicio de que todos somos potencialmente capaces de hacer el bien a nuestro alrededor.”
 
 
“En verdad el egoista peca principalmente por ignorancia. Si comprendiera mejor los mecanismos de la felicidad y del sufrimiento, realizaría su propio bien dando prueba de bondad ante el otro. Jean-Jacques Rousseau lo formulaba así: “Sé y siento que hacer el bien es la felicidad más verdadera que el corazón humano puede disfrutar”. Para el budismo, desear verdaderamente el bien es aspirar a vivir cada momento de la existencia como un momento de plenitud, es querer llegar a un estado de sabiduría, liberado del odio, del deseo egocéntrico, de los celos y de los otros venenos mentales. Un estado que ya no se ve perturbado por el egotismo y que va acompañado de una bondad dispuesta a expresarse frente a todos aquellos que nos rodean.”

 

Humores y circunstancias
 “La imagen que tenemos de nosotros mismos influye igualmente en la inclinación a ayudar a otro. Al terminar un test sobre la personalidad, se anuncia a la mitad de los participantes que los resultados indican
que son muy solícitos con los otros, y a la otra mitad, que tienen un elevado nivel de inteligencia. Al salir del laboratorio cada estudiante que acaba de pasar el test se cruza con alguien que deja caer ante él una decena de lápices que se esparcen por el suelo. Los estudiantes a los que calificaron de benévolos y serviciales recogen dos veces más lápices de media que aquellos cuya inteligencia fue alabada.”
  
 
“Aunque nuestro cuerpo esté sometido cada instante a transformaciones y nuestro espíritu sea el teatro de innumerables experiencias emocionales y conceptuales, concebimos el “yo” como una entidad única, constante y autónoma. La simple percepción de un “Yo” se ha cristalizado ahora en un sentimiento mucho más fuerte, el ego. Sentimos, además que este egos es vulnerable, y queremos protegerlo y satisfacerlo. Así se manifiesta la aversión hacia todo cuanto lo amenaza, la atracción por todo cuanto le agrada y lo reconforta. Esos dos estados mentales dan origen a una multitud de emociones conflictivas: la animosidad, el deseo compulsivo, la envidia, etc”
  
 
La libertad verdadera
 “El individualismo suele asociarse a la noción de libertad individual. “Para mí, la felicidad sería hacer todo lo que yo quiera sin que nadie me impida nada”, declaraba una joven inglesa interrogada por la BBC. Una estadounidense de veinte años, Melissa, dice, por su parte: “Me burlo totalmente de la manera como la sociedad me considera. Vivo mi vida según la moral, las perspectivas y los criterios que yo misma voy creando”.
 
Liberarse de los dogmas y las obligaciones impuestas por una sociedad rígida y opresora es una victoria, pero esa liberación no será sino una ilusión si nos lleva a depender de nuestras propias fabricaciones mentales. Querer hacer lo que se nos pasa por la cabeza es tener una concepción extraña de la libertad, porque así nos convertimos en el juguete de los pensamientos que agitan nuestro espíritu, como la hierba que el viento doblega en todos los sentidos en la cumbre dice una colina. Tomada en este sentido, la libertad individual acaba por perjudicar al individuo y destruir el tejido social. El ensayista Pascal Bruckner deplora “esa enfermedad del individualismo que consiste en querer escapar a las consecuencias de sus actos, esa tentativa de disfrutar de los beneficios de la libertad sin padecer ninguno de sus inconvenientes”.
 
El individualista confunde la libertad de hacer lo que sea y la verdadera libertad que consiste en ser dueño de uno mismo. La espontaneidad es una cualidad preciosa, a condición de no confundirla con la agitación mental. Ser libre interiormente es antes que nada liberarse de la dictadura del egocentrismo y de los sentimientos negativos que la acompañan: avidez, odio, celos, etc. Es tener nuestra vida en nuestras propias manos, en vez de abandonarla a las tendencias forjadas por nuestras costumbres y condicionamientos. Tomemos el ejemplo de un marino en su barco: su libertad no consiste en dejar su nave a la deriva, a merced de los vientos y las corrientes, pues en ese caso no navegaría sino que iría a la deriva, sino en controlar su barco, manejando como es debido el timón, desplegando las velas y navegando hacia el rumbo que ha elegido.
 
La verdadera libertad es esencialmente la que nos libera de las emociones conflictivas. Sólo se adquiere disminuyendo el amor obsesivo de sí mismo. Contrariamente a lo que podría pensarse, el estado de libertad interior ante las emociones no conlleva ni apatía ni indiferencia y la existencia no pierde por ello sus colores.
 
La idea de que soy libre de hacer todo lo que quiera en mi pequeño mundo mientras eso no perjudique a otros está basada en una visión demasiado estrecha de las relaciones humanas. “Una libertad semejante no está basada en las relaciones entre los hombres, sino en la separación”, escribe Karl Marx. Además, limitándose a abstenerse de perjudicar, se corre el riesgo de perjudicar al otro renunciando a la posibilidad de hacer un bien: “La inactividad de los buenos no es menos perjudicial que la nefasta actividad de los malos”, decía Martin Luther King. Una sociedad armoniosa es aquella en la que se asocia la libertad de realizar el propio bien a la responsabilidad de realizar el de los demás.” 
 
  
Una educación ilustrada
 Martin Seligman, uno de los fundadores de la “psicología positiva” (según la cual, para desarrollarse en la existencia, no basta con neutralizar las emociones negativas y perturbadoras, sino que es preciso favorecer también la eclosión de emociones positivas) ha planteado a miles de padres la pregunta siguiente: “¿Qué es lo que más desearía para sus hijos?”. En su mayor parte le respondieron: la felicidad, la confianza en sí, la alegría, el florecimiento, el equilibrio, la amabilidad, la salud, la satisfacción, el amor, una conducta equilibrada y una vida llena de sentido. Para resumir, el bienestar encabeza lo que los padres desean principalmente para sus hijos. 
 
“¿Qué se enseña en la escuela?” preguntó a continuación Seligman a los mismos padres, que respondieron: la capacidad de reflexión, la capacidad de adaptarse a un molde, las competencias en lenguas y matemáticas, el sentido del trabajo, la costumbre de hacer exámenes, la disciplina y el éxito. Las respuestas a estas dos preguntas prácticamente no coinciden. Las cualidades enseñadas en la escuela son, sin lugar a duda, útiles y en su mayoría necesarias, pero la escuela podría asimismo enseñar los medios para llegar al bienestar y a la realización de sí, en pocas palabras, a lo que Seligman llama una “educación positiva”, una educación que enseñe también a cada alumno a convertirse en un ser humano mejor. 
 
 
 “A quienes sostienen que es más racional ser egoísta que altruista, porque es la manera más realista y eficaz de asegurar su prosperidad y su supervivencia, y que los altruistas son idealistas utópicos e irracionales, que siempre se hacen explotar, podemos responderles con Robert Frank, de la Universidad de Cornell: “Los altruistas no son ni más ni menos racionales que los egoístas. Simplemente, tienen objetivos diferentes”. Incluso es probable que, en muchas situaciones, el altruista se comporte de manera más realista que el egoísta, cuyos razonamientos estarán sesgados por la búsqueda de su único interés. El altruistas considera las situaciones desde una perspectiva más abierta. Le será más fácil considerar las situaciones desde diferentes ángulos, y tomar las decisiones más apropiadas. no tener ninguna consideración por el interés de los demás no es racional, es sólo inhumano.”

 

Transformarse uno mismo para transformar el mundo
“Querer trabajar precipitadamente por el bien de los demás, sin prepararse primero, es como querer operar al instante enfermos en la calle, sin haber estudiado medicina ni construido hospitales. Es cierto que los años de estudio y los innumerables trabajos realizados, permiten curar a los enfermos con muchísimas más eficacia. 
Lo primero que hay que hacer si se quiere servir a los demás es desarrollar uno mismo suficiente compasión, amor altruista y valor para poder ponerse eficazmente a su servicio sin traicionar su objetivo inicial. Remediar el propio egocentrismo es un medio poderoso para servir a los demás. Por lo tanto, no hay que subestimar la importancia de la transformación personal.”

Lectura recomendada: Sapiens, de animales a dioses de Yuval Noah Harari

Portada libro Sapiens de Animales a Dioses

 

Tenía bastantes ganas de leer este libro –lo tuve ya en la mano el día del libro aunque posteriormente aplacé su compra en favor de otro libro fascinante y también muy recomendable: “Cómo vivir: una vida con Montaigne” que al final por falta de tiempo no he llegado a reseñar en este blog–, especialmente porque me resultaba estimulante que dos grandes genios contemporáneos lo hubieran recomendado. Bill Gates lo incluyó en su lista de cinco libros que aconsejaba leer este año y Mark Zuckerberg lo incluyó el pasado verano en su “club de lectura” y la verdad es que la recomendación no podría ser más acertada: Es el mejor libro de un autor contemporáneo que he leído en años (y por suerte he leído muchos, aunque últimamente me centre más en los “clásicos”) o cuanto menos el que mayor impacto me ha causado.

Estamos ante un libro tremendamente provocador aunque construido de forma rigurosa y que nos plantea más preguntas que respuestas, invitándonos a que cuestionemos, con argumentos de peso, muchas de nuestras creencias cotidianas. No voy a abundar más en él ya que considero que es una lectura imprescindible para cualquier persona que quiera comprender el mundo en el que vive.

Si queréis un acercamiento antes de leerlo os recomiendo esta breve entrevista en El Periódico con el autor en la que trata de soslayo varias de las ideas que circulan en el libro y que le echéis un vistazo también a la original web promocional de la obra.

Para abrir el apetito y la curiosidad os adelanto algunos breves fragmentos de los muchos que he entresacado de tan simpar volumen:

 

  • “No hay dioses en el universo, no hay naciones, no hay dinero, ni derechos humanos, ni leyes, ni justicia fuera de la imaginación común de los seres humanos.

 

  • “Cualquier cooperación humana a gran escala (ya sea un estado moderno, una iglesia medieval, una ciudad antigua o una tribu arcaica) está establecida sobre mitos comunes que sólo existen en la imaginación colectiva de la gente.”

 

  • “Una de las pocas leyes rigurosas de la historia es que los lujos tienden a convertirse en necesidades y a generar nuevas obligaciones.”

 

  • “Quien haya leído una novela de Charles Dickens sabe que los regímenes liberales de la Europa del siglo XIX daban prioridad a la libertad individual, aunque ello supusiera llevar a la cárcel a familias pobres e insolventes y dar pocas opciones a los huérfanos como no fueran las de incorporarse a las escuelas de raterillos. Quien haya leído una novela de Alexandr Solzhenitsin sabe que el ideal igualitario del comunismo produjo tiranías brutales que intentaban controlar todos los aspectos de la vida cotidiana.”

 

  • “Durante miles de años, filósofos, pensadores y profetas han vilipendiado el dinero y lo han calificado de la raíz de todos los males. Sea como fuere, el dinero es asimismo el apogeo de la tolerancia humana, El dinero es más liberal que el lenguaje, las leyes estatales, los códigos culturales, las creencias religiosas y los hábitos sociales. El dinero es el único sistema de confianza creado por los humanos que puede salvar casi cualquier brecha cultural, y que no discriminas sobre la base de la religión, el género, la raza, la edad o la orientación sexual. Gracias al dinero, incluso personas que no se conocen y no confían unas en otras pueden, no obstante, cooperar de manera efectiva.”

 

  • “La literatura romántica suele presentar al individuo como alguien que brega contra el Estado y el mercado. Nada podría estar más lejos de la verdad. El Estado y el mercado son la madre y el padre del individuo, y el individuo únicamente puede sobrevivir gracias a ellos.

 

  • “Millones de años de evolución nos han diseñado para vivir y pensar como miembros de una comunidad. Y en tan solo dos siglos nos hemos convertido en individuos alienados. Nada atestigua mejor el apabullante poder de la cultura. “

 

  • “El consumismo y el nacionalismo hacen horas extra para hacernos imaginar que millones de extraños pertenecen a la misma comunidad que nosotros, que todos tenemos un pasado común, intereses comunes y un futuro común. Esto no es una mentira. Es imaginación. Al igual que el dinero, las sociedades anónimas y los derechos humanos, las naciones y las tribus de consumidores son realidades intersubjetivas. Únicamente existen en nuestra imaginación colectiva, pero su poder es inmenso.”

Lectura recomendada: “Consultoría Política”

consultoria politica portada

Como sabéis los que seguís con cierta frecuencia este blog personal, de vez en cuando suelo recomendar libros que me han parecido particularmente interesantes de entre esas varias decenas que suelo disfrutar todos los años. En este caso nos encontramos con algo muy especial ya que se trata de un libro, “Consultoría Política” –más bien una enciclopedia por su profundidad y sus más de 800 páginas de extensión en formato DinA4– en el que he colaborado personalmente, escribiendo varios artículos y reseñas en distintos capítulos, junto a más de 150 autores de 16 países, entre ellos varios expresidentes de Gobierno de América Latina como Fox, Samper o Duhalde.

 

Presentación del libro en Casa América
Presentación del libro en Casa América. El equipo del master con los padrinos de la obra, los expresidentes de México, Argentina y Uruguay: Fox, Duhalde y Lacalle

Vaya por delante que, aunque es, sin duda, como ponen ya de manifiesto las diferentes opiniones y reseñas que están apareciendo en medios especializados, la obra de referencia de la Consultoría Política en castellano –aunque lógicamente no puedo ser imparcial al valorarla (y evidentemente aún no me ha dado tiempo a leerla completa 😉  )– desde luego No es una recomendación para todos los públicos, pero si quieres saber más sobre la Comunicación, el Marketing y la Consultoría Política, aspectos que afectan notablemente a nuestra vida cotidiana mediada indefectiblemente por el fenómeno de la Política, este es tu libro.

 

El volumen, que se presentó oficialmente el pasado 23 de junio en la Casa de América de Madrid, tiene el gran acierto de reunir a los principales expertos de estas materias del ámbito del español y el portugués y combinar a catedráticos e investigadores universitarios con profesionales, políticos de alto nivel, jefes de campañas, asesores de Gobierno… creando así una obra que ofrece una perspectiva holística de la Consultoría Política, este nuevo campo que recoge aportaciones de otros muchos (Comunicación, Marketing, Ciencia Política, Gestión, Nuevas Tecnologías…) y que tiene una importancia muy grande en el mundo de hoy por cuanto marca ya un campo imprescindible de actuación y desarrollo dentro de las contiendas electorales, el funcionamiento de los sistemas parlamentarios y la gestión de gobiernos.

 

libro consultoria politica

 

Debo felicitar explícitamente, y también aquí por escrito, a mis compañeros y amigos, Jorge Santiago, Gabriela Ortega y José Ángel Carpio, por haber impulsado desde el Master en Asesoramiento de Imagen y Consultoría Política y el Centro Internacional de Gobierno y Marketing Político, CIGMAP, de la Universidad Camilo José Cela una obra tan redonda y completa, muy superior a esfuerzos anteriores que también habíamos emprendido, mucho más fragmentarios. Debo decir también que me ha satisfecho mucho ver el gran trabajo que ha realizado la Editorial Amarante para dotar a un volumen tan extenso de una maquetación y edición moderna, cuidada y dinámica que permite disfrutar a todo color de la lectura de los diferentes artículos y de la gran cantidad de fotografías, gráficos, llamadas… que contiene el libro.

 

libro consultoria politica

 

En definitiva, un libro muy recomendable para cualquier persona interesada en la Consultoría Política, una obra necesaria por cuanto compila en un volumen mucha de la ciencia y arte conocido hasta el momento sobre esta joven disciplina así como la sabiduría y puntos de vista de 155 autores. Sólo me queda dar las gracias a sus coordinadores por darme la oportunidad de formar parte de éste gran (en todos los sentidos) libro.