Las predicciones de Ray Kurzweil para nuestro futuro

Las predicciones de Ray Kurzweil para nuestro futuro más inmediato
Ha acertado hasta ahora con el 86% de sus predicciones pasadas…

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Futurism | The dawn of the singularity, a visual timeline of Ray Kurzweil’s predictions

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Lectura recomendada: Elon Musk: Tesla, SpaceX, and the Quest for a Fantastic Future

Un buen libro, un personaje fascinante

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Este volumen “Elon Musk: Tesla, SpaceX, and the Quest for a Fantastic Future” de Ashlee Vance, periodista de Bloomberg Businessweek, anteriormente en el NY Times, especializado en Silicon Valley, se sumerge en la compleja, poliédrica y sorprendente figura de Elon Musk, el hombre que tras crear ZIP2 y Paypal maneja los destinos de Tesla, SolarCity y SpaceX con las que posee en la actualidad una fortuna valorada en más de 14 Billones de dólares, pero lo que es mucho más importante con las que pretende (y sus pretensiones están ya respaldadas por enormes logros) revolucionar por completo el transporte por automóvil, terminar en 20 años con las emisiones de CO2 con la masificación de la energía solar que proporcionaría a medio plazo energía prácticamente gratuita y llevar al hombre a construir, en unas pocas décadas, una base permanente en Marte que evite su posible extinción ante una catástrofe planetaria.

En definitiva una publicación muy interesante para acercarnos al futuro y a la visión única de un personaje que pese a sus poderosas sombras proyecta un aura especial sólo comparable a la de Tony Stark, Iron Man, en la ficción y que está transformando a toda velocidad nuestra vida y nuestro mundo. Muy recomendable

The Pale Blue Dot – THE SAGAN SERIES

El vídeo que todos los humanos deberiamos ver al menos una vez al año para entender bien nuestra naturaleza y nuestra realidad y situar las cosas en su justo contexto:

 

 

From this distant vantage point, the Earth might not seem of any particular interest. But for us, it’s different. Consider again that dot. That’s here. That’s home. That’s us. On it everyone you love, everyone you know, everyone you ever heard of, every human being who ever was, lived out their lives. The aggregate of our joy and suffering, thousands of confident religions, ideologies, and economic doctrines, every hunter and forager, every hero and coward, every creator and destroyer of civilization, every king and peasant, every young couple in love, every mother and father, hopeful child, inventor and explorer, every teacher of morals, every corrupt politician, every “superstar,” every “supreme leader,” every saint and sinner in the history of our species lived there – on a mote of dust suspended in a sunbeam.

The Earth is a very small stage in a vast cosmic arena. Think of the rivers of blood spilled by all those generals and emperors so that in glory and triumph they could become the momentary masters of a fraction of a dot. Think of the endless cruelties visited by the inhabitants of one corner of this pixel on the scarcely distinguishable inhabitants of some other corner. How frequent their misunderstandings, how eager they are to kill one another, how fervent their hatreds. Our posturings, our imagined self-importance, the delusion that we have some privileged position in the universe, are challenged by this point of pale light. Our planet is a lonely speck in the great enveloping cosmic dark. In our obscurity – in all this vastness – there is no hint that help will come from elsewhere to save us from ourselves.

The Earth is the only world known, so far, to harbor life. There is nowhere else, at least in the near future, to which our species could migrate. Visit, yes. Settle, not yet. Like it or not, for the moment, the Earth is where we make our stand. It has been said that astronomy is a humbling and character-building experience. There is perhaps no better demonstration of the folly of human conceits than this distant image of our tiny world. To me, it underscores our responsibility to deal more kindly with one another and to preserve and cherish the pale blue dot, the only home we’ve ever known.
—Carl Sagan, Pale Blue Dot: A Vision of the Human Future in Space, 1997 reprint, pp. xv–xvi

Lectura recomendada: Un viaje optimista por el futuro

“Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida”. – Woody Allen

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Si compartes con Woody Allen esa curiosidad sobre lo que está por venir no puedes perderte el genial libro de Mark Stevenson, en él comprobarás que la velocidad del cambio de la humanidad no hace más que acelerarse y que si muchos de los mejores y más innovadores científicos están en lo cierto la “singularidad” — un cambio exponencial que transformará completamente nuestra existencia– está prácticamente a la vuelta de la esquina. Los increibles avances en Biogenética, Nanotecnología y Robótica van a transformar el mundo y nuestra vida de una forma aún más definitiva de como lo ha hecho Internet y las TICs en estos últimos 20 años.

Te invito a descubrir el futuro optimista que muchas de las mejores mentes del planeta están tratando de construir. Sin duda, un libro muy recomendable.

Reseña El Cultural