Lectura recomendada: Sapiens, de animales a dioses de Yuval Noah Harari

Portada libro Sapiens de Animales a Dioses

 

Tenía bastantes ganas de leer este libro –lo tuve ya en la mano el día del libro aunque posteriormente aplacé su compra en favor de otro libro fascinante y también muy recomendable: “Cómo vivir: una vida con Montaigne” que al final por falta de tiempo no he llegado a reseñar en este blog–, especialmente porque me resultaba estimulante que dos grandes genios contemporáneos lo hubieran recomendado. Bill Gates lo incluyó en su lista de cinco libros que aconsejaba leer este año y Mark Zuckerberg lo incluyó el pasado verano en su “club de lectura” y la verdad es que la recomendación no podría ser más acertada: Es el mejor libro de un autor contemporáneo que he leído en años (y por suerte he leído muchos, aunque últimamente me centre más en los “clásicos”) o cuanto menos el que mayor impacto me ha causado.

Estamos ante un libro tremendamente provocador aunque construido de forma rigurosa y que nos plantea más preguntas que respuestas, invitándonos a que cuestionemos, con argumentos de peso, muchas de nuestras creencias cotidianas. No voy a abundar más en él ya que considero que es una lectura imprescindible para cualquier persona que quiera comprender el mundo en el que vive.

Si queréis un acercamiento antes de leerlo os recomiendo esta breve entrevista en El Periódico con el autor en la que trata de soslayo varias de las ideas que circulan en el libro y que le echéis un vistazo también a la original web promocional de la obra.

Para abrir el apetito y la curiosidad os adelanto algunos breves fragmentos de los muchos que he entresacado de tan simpar volumen:

 

  • “No hay dioses en el universo, no hay naciones, no hay dinero, ni derechos humanos, ni leyes, ni justicia fuera de la imaginación común de los seres humanos.

 

  • “Cualquier cooperación humana a gran escala (ya sea un estado moderno, una iglesia medieval, una ciudad antigua o una tribu arcaica) está establecida sobre mitos comunes que sólo existen en la imaginación colectiva de la gente.”

 

  • “Una de las pocas leyes rigurosas de la historia es que los lujos tienden a convertirse en necesidades y a generar nuevas obligaciones.”

 

  • “Quien haya leído una novela de Charles Dickens sabe que los regímenes liberales de la Europa del siglo XIX daban prioridad a la libertad individual, aunque ello supusiera llevar a la cárcel a familias pobres e insolventes y dar pocas opciones a los huérfanos como no fueran las de incorporarse a las escuelas de raterillos. Quien haya leído una novela de Alexandr Solzhenitsin sabe que el ideal igualitario del comunismo produjo tiranías brutales que intentaban controlar todos los aspectos de la vida cotidiana.”

 

  • “Durante miles de años, filósofos, pensadores y profetas han vilipendiado el dinero y lo han calificado de la raíz de todos los males. Sea como fuere, el dinero es asimismo el apogeo de la tolerancia humana, El dinero es más liberal que el lenguaje, las leyes estatales, los códigos culturales, las creencias religiosas y los hábitos sociales. El dinero es el único sistema de confianza creado por los humanos que puede salvar casi cualquier brecha cultural, y que no discriminas sobre la base de la religión, el género, la raza, la edad o la orientación sexual. Gracias al dinero, incluso personas que no se conocen y no confían unas en otras pueden, no obstante, cooperar de manera efectiva.”

 

  • “La literatura romántica suele presentar al individuo como alguien que brega contra el Estado y el mercado. Nada podría estar más lejos de la verdad. El Estado y el mercado son la madre y el padre del individuo, y el individuo únicamente puede sobrevivir gracias a ellos.

 

  • “Millones de años de evolución nos han diseñado para vivir y pensar como miembros de una comunidad. Y en tan solo dos siglos nos hemos convertido en individuos alienados. Nada atestigua mejor el apabullante poder de la cultura. “

 

  • “El consumismo y el nacionalismo hacen horas extra para hacernos imaginar que millones de extraños pertenecen a la misma comunidad que nosotros, que todos tenemos un pasado común, intereses comunes y un futuro común. Esto no es una mentira. Es imaginación. Al igual que el dinero, las sociedades anónimas y los derechos humanos, las naciones y las tribus de consumidores son realidades intersubjetivas. Únicamente existen en nuestra imaginación colectiva, pero su poder es inmenso.”

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